El secreto oculto tras el ring que cambió la vida del hijo de El Fantasma
Anteriormente: Leo entra a un viejo gimnasio de boxeo con el anillo de su padre fallecido. Lo que el entrenador Díaz le revela desatará una verdad oculta durante años.
La herencia del campeón
El silencio que siguió al nombre de Tomás Reyes fue absoluto, como si el bullicio del gimnasio se hubiera evaporado de golpe. El entrenador Díaz tomó el anillo de plata con dedos temblorosos, acariciando las iniciales grabadas. Sin decir palabra, agarró a Leo por el hombro y lo guio rápidamente hacia su despacho privado al fondo del local, cerrando la puerta con pestillo.
El despacho era un santuario de tiempos mejores, repleto de trofeos oxidados y recortes de prensa amarillentos. Díaz se sentó tras su viejo escritorio de madera y miró a Leo con una mezcla de tristeza y admiración. Le explicó que Tomás, su padre, no había desaparecido por cobardía, como la leyenda urbana del barrio sugería. Tomás era un hombre de honor que se había negado a amañar su último combate contra el protegido de una peligrosa organización criminal liderada por un hombre conocido como El cicatriz.

—Tu padre ganó esa pelea, Leo. Pero al hacerlo, firmó su propia sentencia. Tuve que ayudarle a esconderse para salvar su vida —confesó Díaz con amargura—. Este anillo no es un simple recuerdo. Es la llave de una caja de seguridad donde guardó los documentos que demuestran todos los negocios turbios de esa mafia.
Antes de que Leo pudiera procesar la revelación, un fuerte estrépito sacudió el gimnasio. La puerta del despacho fue abierta de un golpe violento. Tres hombres de aspecto amenazante, liderados por un sujeto con una profunda cicatriz en la mejilla izquierda, irrumpieron en la habitación. El líder vio inmediatamente el anillo sobre la mesa y sonrió con crueldad.
—Vaya, Díaz. Parece que al final el hijo del Fantasma nos ha facilitado el trabajo —dijo el hombre de la cicatriz, sacando una pistola de su chaqueta—. Danos el anillo y quizás el chico salga de aquí caminando.
Díaz se interpuso rápidamente entre los criminales y Leo, tratando de proteger al niño con su propio cuerpo mientras la tensión en la habitación alcanzaba un punto de no retorno.
”Danos el anillo y quizás el chico salga de aquí caminando.Díaz se interpuso rápidamente entre los criminales y Leo, tratando de proteger…