Secretos de familia · Historia

El secreto tras la vieja flauta de madera que un millonario intentó enterrar para siempre

El secreto tras la vieja flauta de madera que un millonario intentó enterrar para siempre — Parte 2
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Anteriormente: Sergio interrumpió una lujosa fiesta para salvar a su madre enferma. Sin embargo, una vieja flauta de madera y una foto rota desenterraron el secreto más oscuro de un poderoso millonario.

El peso del pasado

La revelación cayó como una bomba sobre la mesa presidencial. Los murmullos de los invitados se convirtieron en un murmullo ensordecedor. Beatriz, la altiva esposa de Alberto, se levantó de inmediato, con el rostro tenso por la indignación y la sospecha. Exigió a gritos que los guardias de seguridad expulsaran a Sergio del recinto, acusándolo de ser un timador profesional que buscaba extorsionar a su familia utilizando trucos baratos y viejas fotos del pasado.

Sin embargo, Alberto parecía haber envejecido diez años en un solo segundo. Su mirada estaba fija en la flauta de madera tallada a mano, reconociendo las marcas que él mismo había esculpido con una navaja en su juventud, cuando no era más que un humilde estudiante de música enamorado de una humilde costurera. Con un hilo de voz que sorprendió a todos los presentes, ordenó a los guardias que se retiraran y le pidió a Sergio que lo siguiera al interior de la mansión.

El secreto tras la vieja flauta de madera que un millonario intentó enterrar para siempre

Una vez dentro del imponente despacho de roble, lejos de las miradas indiscretas de la alta sociedad, la tensión alcanzó su punto álgido. Alberto cerró la puerta con llave y se volvió hacia el joven, con las manos tembándole visiblemente. La arrogancia del empresario se había evaporado por completo, dejando al descubierto a un hombre atormentado por la culpa y el remordimiento de una antigua traición.

—¿Carmen está viva? —preguntó Alberto, con la voz ahogada—. Mi padre me juró que ella se había marchado a América tras recibir un pago... Me obligaron a casarme con Beatriz para salvar el negocio familiar. Jamás supe que...
—Ella nunca se fue, y jamás aceptó un solo céntimo de tu familia —le interrumpió Sergio, con los puños cerrados por la rabia—. Se quedó aquí, criándome sola en la miseria absoluta mientras tú construías este imperio sobre una montaña de mentiras. Y ahora se está muriendo porque no tenemos dinero para su operación.

Antes de que Alberto pudiera responder, los violentos golpes de su esposa y sus abogados en la puerta del despacho amenazaron con romper la privacidad, exigiendo que el escándalo se detuviera de inmediato antes de que la prensa se enterara.

Y ahora se está muriendo porque no tenemos dinero para su operación.Antes de que Alberto pudiera responder, los violentos golpes de su es…