El secreto tras las rejas que convirtió mi peor pesadilla en mi única salvación
Anteriormente: Tras ser injustamente encarcelada, Jimena pensó que su vida había terminado en el patio de esa fría prisión. Sin embargo, una brutal agresión desenterró una verdad que cambiaría su destino para siempre.
El secreto en la celda de castigo
El castigo por la pelea en la cafetería fue inmediato: tres días en las celdas de aislamiento, donde el tiempo parecía detenerse y la oscuridad consumía los pensamientos. Sin embargo, para Jimena, ese aislamiento se convirtió en el inicio de su redención. Una noche, una de las funcionarias de prisiones, conmovida por la evidente injusticia del caso de la joven, deslizó una nota arrugada por la rendija de la puerta metálica. El manuscrito había sido hallado en el colchón de la celda vecina, ocupada anteriormente por Rebeca.
Al desdoblar el papel bajo la tenue luz de emergencia, el corazón de Jimena dio un vuelco. La carta estaba escrita por la propia Rebeca y dirigida a un nombre que Jimena conocía demasiado bien: Fernando, su antiguo jefe y el verdadero artífice del desfalco que la había llevado a prisión. La nota revelaba una conspiración aterradora: Fernando estaba pagando una cuantiosa suma mensual a Rebeca para que hiciera de la vida de Jimena un infierno insoportable dentro de la cárcel, asegurándose de que nunca revelara lo que sabía.

Pero lo más impactante era la última línea de la carta. Rebeca mencionaba un pendrive oculto en los conductos de ventilación de la biblioteca de la prisión, un dispositivo que contenía las pruebas definitivas de la culpabilidad de Fernando y que ella usaba como seguro de vida contra él. Si algo le ocurría a Rebeca, sus cómplices fuera difundirían la información.
Al salir del aislamiento, Jimena sabía exactamente lo que tenía que hacer. Con la ayuda de Estefanía, quien vigilaba la entrada de la biblioteca durante la hora de limpieza, Jimena logró acceder a la rejilla metálica de ventilación. Tras unos segundos de angustiosa búsqueda, sus dedos tropezaron con el pequeño dispositivo de plástico. Lo tenía en su poder. Sin embargo, antes de que pudiera ocultarlo, la pesada puerta de la biblioteca se abrió con violencia, revelando a Rebeca armada con un objeto punzante.
”Sin embargo, antes de que pudiera ocultarlo, la pesada puerta de la biblioteca se abrió con violencia, revelando a Rebeca armada con un o…