El tatuaje de mi pasado me condenó, pero su protección cambió mi destino
Anteriormente: Cuando Sara entró en aquella vieja cafetería de carretera, no esperaba que un simple tatuaje en su brazo desatara una tormenta del pasado y la pusiera en manos del hombre más temido del lugar.
La emboscada bajo la tormenta
La lluvia torrencial los recibió en el exterior, empapándolos al instante mientras corrían hacia la enorme motocicleta de Knox. El agua fría golpeaba el rostro de Sara, quien apenas podía asimilar lo que estaba ocurriendo. Knox la guio con firmeza, pero antes de que pudieran subir al vehículo, un violento chillido de neumáticos rompió el sonido de la tormenta. Un elegante Mercedes negro de cristales tintados derrapó sobre el asfalto mojado, bloqueando por completo su única vía de escape.
De la parte trasera del coche descendió un hombre que Sara reconoció de inmediato con horror. Era Hugo, el frío ejecutor de su tío. Llevaba un paraguas oscuro y una sonrisa cínica dibujada en el rostro, mientras mantenía una mano oculta bajo su abrigo largo, revelando la silueta inconfundible de un arma de fuego.

Vaya, vaya, pero si es la pequeña Elia, la heredera perdida. Y el gran Knox, jugando a ser el salvador de una dinastía que ya está muerta.
Knox se interpuso de inmediato entre el cañón invisible y la joven, cubriéndola por completo con su imponente espalda. Su voz sonó como el trueno que retumbaba en el cielo gris.
Da media vuelta, Hugo. Ella está bajo mi protección ahora, y tú no tienes poder en este territorio.
Hugo soltó una carcajada que se mezcló con el viento helado. Los otros dos matones que bajaron del coche se posicionaron a sus flancos, listos para actuar.
¿Tu protección, Knox? No seas ridículo. Tu club está destruido y tu palabra no vale nada desde que te acusaron de traicionar a su padre. Su tío ofrece una fortuna por ella, viva o muerta. Apártate si no quieres que te enterremos aquí mismo.
Sara sintió que el mundo se desmoronaba bajo sus pies. El hombre que ahora arriesgaba su vida para protegerla era el mismo al que su tío había culpado de la muerte de su padre para usurpar el control de la familia. Todo había sido una inmensa mentira.
”Todo había sido una inmensa mentira.