El violento reencuentro en prisión que desenterró la peor traición de mi pasado
Anteriormente: Andrea nunca imaginó que el patio de la prisión se convertiría en el escenario de su venganza. Al ver a Raquel atormentar a una inocente, el pasado regresó con una furia incontenible.
El veneno de la verdad
Los guardias de seguridad no tardaron en intervenir, separando a Andrea con brusquedad y colocándole las esposas que tanto conocía. Mientras la arrastraban por los pasillos de baldosas desgastadas hacia las celdas de castigo, la voz de Raquel, rota y desesperada, seguía resonando en su cabeza. No era el miedo a los golpes lo que mantenía a Andrea en vilo, sino el susurro envenenado que su antigua amiga le había clavado en el oído justo antes de ser separadas: la muerte de su madre no había sido un accidente.
Tres días después, en el locutorio de máxima seguridad, ambas mujeres volvieron a verse cara a cara, separadas por un grueso cristal reforzado. Raquel mostraba las marcas de la caída, pero su mirada había recuperado parte de la arrogancia de antaño. Sabía que tenía la sartén por el mango.
Si me dejas sola en este patio, Andrea, me van a matar en menos de una semana. Pero si me proteges y te aseguras de que nadie me toque, te daré el nombre del hombre que ordenó desconectar a tu madre en aquella clínica.
Andrea sintió un frío glacial recorrerle la espalda. Recordó los últimos meses de su madre, enferma y sola, mientras ella cumplía una condena injusta para salvar a la misma mujer que ahora le sonreía con malicia. La sospecha de que Raquel estaba utilizando la muerte de su madre como un escudo protector era enorme, pero la duda era un tormento aún mayor. ¿Y si era verdad? ¿Y si el desfalco por el que la culparon ocultaba una red de corrupción mucho más profunda que involucraba a personas capaces de asesinar para silenciar cabos sueltos?
La tensión en la sala de visitas era casi palpable. Andrea apretó los puños contra la mesa de metal, debatiéndose entre el deseo de destrozar a Raquel con sus propias manos y la imperiosa necesidad de conocer la verdad sobre el trágico final de su madre. La traición había alcanzado un nivel que nunca creyó posible.
”La traición había alcanzado un nivel que nunca creyó posible.