Mi esposo me echó bajo la lluvia sin saber quién vendría a defenderme
Anteriormente: Elena pensó que lo había perdido todo cuando su esposo la echó a la calle estando embarazada. Sin embargo, el regreso inesperado de su hermana militar cambió las reglas del juego.
Secretos bajo la lluvia
Valeria ayudó a Elena a levantarse del suelo con una ternura infinita, envolviéndola en su chaqueta militar seca. Mientras tanto, en el interior de la casa, Mario se incorporaba con dificultad, limpiándose un hilo de sangre que corría por su labio. Sofía chillaba histérica por haber arruinado su costoso vestido rojo al caer.
¡Voy a llamar a la policía! ¡Os pudriréis en la cárcel por esto!
Gritó Mario, señalando con el dedo tembloroso a la imponente soldado. Valeria, lejos de intimidarse, dio un paso al frente y extrajo un sobre de plástico impermeable de su chaleco táctico. Lo arrojó a los pies de Mario con un desprecio absoluto.

—Llama a quien quieras, Mario —dijo Valeria con una voz fría y calmada—. Pero antes, explícale a la policía cómo tú y Sofía habéis estado desviando fondos de la herencia de mi hermana hacia cuentas extranjeras. Y de paso, cuéntales cómo tu amante ha estado vendiendo los secretos de tu empresa a tu mayor competidor.
El rostro de Mario pasó de la ira a una palidez mortal en un segundo. Miró a Sofía, cuya expresión de pánico confirmó de inmediato las palabras de Valeria. Resultaba que Sofía no estaba con Mario por amor; lo estaba utilizando para destruir su patrimonio en complicidad con el padrastro de Elena, un hombre ambicioso que siempre codició la fortuna familiar.
En medio de aquella revelación devastadora, Elena sintió un dolor agudo y punzante que le recorrió todo el cuerpo. El estrés de la situación había desencadenado un parto prematuro. Al ver a su hermana gemir de dolor y sostenerse el vientre, Valeria supo que no había tiempo que perder. Ignacio, el chofer militar de Valeria que esperaba en la calle, corrió para ayudar a subir a Elena al vehículo, dejando atrás a una pareja de traidores que empezaba a destruirse entre sí.
”Ignacio, el chofer militar de Valeria que esperaba en la calle, corrió para ayudar a subir a Elena al vehículo, dejando atrás a una parej…