La huida desesperada de una madre tras descubrir la traición de su esposo
Anteriormente: Raquel y su pequeña hija Sofía se ocultan en la oscuridad de un desguace gallego, perseguidas por quienes juraron protegerlas. Una verdad aterradora está a punto de salir a la luz.
Una llamada del infierno y un aliado inesperado
Cuando los policías se alejaron temporalmente hacia la zona trasera del desguace, Raquel arrastró a Sofía bajo el chasis de un camión de carga abandonado. El barro impregnó sus ropas, pero al menos estaban fuera de la línea de visión directa. Fue en ese momento de relativa tregua cuando el teléfono móvil de Raquel vibró en su bolsillo. Con el corazón en la garganta, miró la pantalla. Era Javier.
Al responder, la voz de su esposo no reflejaba la desesperación de un padre preocupado, sino la frialdad de un verdugo profesional. Le exigió los documentos que ella había sacado de su despacho, aquellos que probaban su implicación en una red criminal de extorsión. Raquel le suplicó por la vida de su hija, pero la respuesta de Javier fue clara: o entregaba las pruebas, o el sargento Torres se encargaría de que sufrieran un fatal accidente.

Justo cuando Raquel colgó la llamada, con el alma rota por la traición, un ruido metálico sobre sus cabezas la hizo ahogar un grito. Una figura alta y delgada se deslizó desde la cabina del camión. Raquel se preparó para lo peor, pero al iluminarse el rostro del hombre bajo la débil luz de una farola lejana, se quedó sin aliento. Era Hugo, el hermano menor de Javier, un antiguo inspector que había sido expulsado del cuerpo años atrás bajo acusaciones falsas fabricadas por el propio Javier.
—Sé lo que Javier es capaz de hacer, Raquel —susurró Hugo, ofreciéndole una mano firme para ayudarla a levantarse—. He estado siguiendo sus pasos durante meses. No estás sola en esto, pero tenemos que salir de aquí ya. Torres no tardará en volver.
Hugo les reveló que tenía un coche oculto tras la valla trasera del desguace, pero para llegar hasta él debían cruzar el descampado principal, totalmente expuestos a las linternas de los agentes corruptos que peinaban la zona.
”Torres no tardará en volver.Hugo les reveló que tenía un coche oculto tras la valla trasera del desguace, pero para llegar hasta él debía…