La humillación pública que desenterró el secreto más oscuro de la familia de Hugo
Anteriormente: Cuando Hugo humilló a Iker arrojándole un refresco en la cafetería, no imaginaba que la víctima guardaba un secreto que destruiría el imperio de su familia para siempre.
El secreto tras el imperio de los Alarcón
Iker no buscó una confrontación física inmediata. Sabía que la violencia solo le traería una expulsión y dejaría el camino libre a Hugo para seguir atormentándolo. Sin embargo, el destino le había otorgado un arma mucho más poderosa. Su madre, una mujer trabajadora e íntegra, llevaba años desempeñando el cargo de jefa de contabilidad en el Grupo Alarcón, la gigantesca constructora perteneciente a la acaudalada familia de Hugo.
Esa misma noche, al regresar a casa, Iker encontró a su madre llorando desconsoladamente en la mesa del salón. Al preguntarle qué ocurría, ella le confesó que el padre de Hugo la estaba presionando para firmar unas transferencias millonarias sin justificar hacia cuentas extranjeras. Sospechaba que estaban cometiendo un fraude fiscal y que pretendían utilizar su firma para incriminarla si las autoridades investigaban.

Con el corazón latiéndole a mil por hora, Iker esperó a que su madre se durmiera. Utilizando sus profundos conocimientos informáticos, accedió de forma remota a los servidores de la constructora. Lo que descubrió en las carpetas encriptadas del director financiero fue espeluznante: un plan detallado para desviar fondos públicos y culpar directamente a su madre mediante documentos falsificados.
A la mañana siguiente, Iker interceptó a Hugo a solas en los vestuarios del pabellón deportivo. Sin mediar palabra, le arrojó un sobre amarillo que contenía copias exactas de todas las pruebas que incriminaban al constructor.
¿Qué se supone que es esto, perdedor?
Preguntó Hugo con desdén. Pero a medida que pasaba las hojas y leía los correos internos que detallaban el fraude de su padre, su rostro se descompuso por completo. Perdió todo rastro de color y sus manos empezaron a temblar violentamente.
Es el fin del imperio de tu familia, Hugo. A menos que firmes el acuerdo que he preparado para limpiar el nombre de mi madre de inmediato.
”A menos que firmes el acuerdo que he preparado para limpiar el nombre de mi madre de inmediato.