Un inspector de incógnito salva a una joven arrinconada en una cafetería
Anteriormente: Mara creía que nadie escucharía sus gritos de auxilio en aquella vieja cafetería de carretera, pero el destino puso a un inspector de incógnito en la mesa de al lado.
El peso de la impunidad
La aparición de la placa dorada congeló el ambiente de la cafetería. César dio un paso atrás, pero la sorpresa inicial pronto se transformó en una sonrisa de absoluta insolencia. Miró al inspector Roberto de arriba abajo, despreciando su uniforme civil y su actitud protectora hacia Mara.
—¿Y usted quién se cree que es? Esto es un asunto de pareja, agente. No se meta donde no le llaman si valora su uniforme —espetó César con chulería.
Roberto no se inmutó. Con voz pausada pero cortante, le recordó a César que la violencia física y las amenazas verbales constituían delitos graves y flagrantes. Sin embargo, César guardaba una carta bajo la manga que siempre le había servido para eludir la ley. Sacó su teléfono móvil y mostró una pantalla con un contacto guardado directamente al inspector.

—Mire bien este nombre, inspector. Mi tío es el subdelegado del gobierno en esta provincia. Si da un solo paso más, mañana mismo estará patrullando las calles de un pueblo perdido en la sierra —amenazó César con frialdad.
Mara sintió un frío glacial en el estómago. Conocía el poder de la familia de César y cómo su tío corrupto ya lo había librado de múltiples denuncias en el pasado. Miró al inspector Roberto, temiendo que la amenaza hiciera mella en su resolución. Roberto se quedó mirando fijamente la pantalla del teléfono durante unos segundos que parecieron eternos, sumido en un silencio sepulcral.
César, creyéndose el vencedor, agarró a Mara del brazo con violencia para arrastrarla hacia la salida. Pero en ese instante, el inspector Roberto sacó su propio teléfono móvil y realizó una llamada rápida sin apartar la mirada de César.
—Central, aquí el comisario principal Roberto de la Unidad contra la Corrupción. Procedan a la detención inmediata del subdelegado de gobierno. Tenemos la prueba definitiva de su red de tráfico de influencias y extorsión.
”Tenemos la prueba definitiva de su red de tráfico de influencias y extorsión.