La humilde barrendera que desafió al hombre más arrogante con un solo disparo
Anteriormente: Natalia parecía una simple empleada de limpieza en el campo de tiro, pero cuando el arrogante Dominic la desafió con una propuesta de matrimonio imposible, ella reveló su verdadera identidad.
Un secreto desenterrado
La arrogancia de Dominic se evaporó en un instante, reemplazada por una mueca de incredulidad y temor. La multitud que se había congregado alrededor del puesto de tiro comenzó a murmurar con fuerza, incapaz de apartar la mirada de la mujer que acababa de realizar una hazaña digna de un campeón olímpico. Dominic dio un paso hacia atrás, tratando de recuperar la compostura que su traje gris ya no podía otorgarle.
¿Quién eres tú en realidad? Una simple empleada de limpieza no dispara de esa manera. ¿Qué clase de juego es este?
Natalia dio un paso al frente, obligando a Dominic a sostenerle la mirada. El viento sopló con fuerza, levantando una cortina de polvo que pareció aislarlos del resto del mundo. Con voz firme y sin un ápice de duda, Natalia desveló el misterio que la había mantenido en la sombra durante tantos meses.

Mi nombre es Natalia Sotomayor. ¿Te suena el apellido, Dominic? Hace diez años, tu padre y tú destruisteis la reputación de Marcos Sotomayor, el mejor instructor de la academia militar, acusándolo falsamente de vender armas en el mercado negro para salvar vuestro propio negocio familiar.
El rostro de Dominic se desencajó por completo. Aquel nombre era el fantasma que su familia había intentado enterrar bajo capas de dinero y poder. En ese preciso momento, el director del club de tiro apareció corriendo, con el rostro desencajado por el pánico y un fajo de documentos oficiales en la mano. Las sirenas de la policía comenzaron a escucharse a lo lejos, rompiendo la tensa calma del desierto.
Dominic, tenemos un problema grave. La policía viene hacia aquí con una orden de registro. Alguien ha filtrado los registros de balística de los últimos cinco años y las pruebas de los fraudes en las competiciones oficiales.
Dominic miró a Natalia con odio puro, comprendiendo que ella había sido la responsable de la filtración gracias a su acceso ilimitado a las instalaciones durante las noches. Sin embargo, en lugar de rendirse, Dominic esbozó una sonrisa desesperada y maliciosa. Sabía que aún tenía una carta por jugar.
Crees que has ganado, Natalia. Pero si la policía me lleva, los documentos originales que demuestran la inocencia de tu padre desaparecerán para siempre. Solo yo sé dónde están escondidos. Si quieres limpiar su nombre, tendrás que sacarme de aquí antes de que lleguen las patrullas.
”Si quieres limpiar su nombre, tendrás que sacarme de aquí antes de que lleguen las patrullas.