Traición · Historia

La boda que terminó en una batalla campal y la sorprendente venganza del abuelo

La boda que terminó en una batalla campal y la sorprendente venganza del abuelo — Parte 2
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Anteriormente: Descubre cómo una boda de ensueño en Toledo se convirtió en un ring de boxeo tras revelarse una infidelidad, y el giro que arruinó a los traidores.

La fría confesión en la sacristía

La intervención de las fuerzas de seguridad puso fin a la batalla campal que había profanado el sagrado recinto. Con los vestidos rasgados, magulladuras visibles y la respiración entrecortada, los tres implicados fueron conducidos a la sacristía por los agentes para evitar el escrutinio de los curiosos y la prensa. El silencio que se respiraba entre las paredes de piedra era espeso y cargado de un odio palpable.

Alba se desplomó sobre una silla de roble, con el maquillaje corrido y el alma rota. Al mirar a quienes consideraba las personas más importantes de su vida, solo encontró miradas de desprecio. Cristóbal, sacudiéndose el polvo de su traje de diseñador, no mostró el más mínimo atisbo de arrepentimiento. Al contrario, una sonrisa cínica se dibujó en su rostro mientras extraía un documento doblado de su bolsillo interior.

La boda que terminó en una batalla campal y la sorprendente venganza del abuelo

"Llora todo lo que quieras, Alba, pero el espectáculo de ahí fuera no cambia la realidad", sentenció Cristóbal con una frialdad que helaba la sangre. "El contrato de capitulaciones matrimoniales que firmaste la semana pasada ya ha sido registrado. Legalmente, la mitad de las acciones de la constructora de tu abuelo me pertenecen. Habéis financiado nuestra nueva vida."

Nerea se colocó a su lado, entrelazando su mano con la de Cristóbal con un descaro absoluto.

"Fuiste demasiado ingenua, querida. Pensaste que un hombre como él se conformaría con tus migajas cuando podíamos tenerlo todo", añadió la examiga con una mueca de triunfo.

La revelación cayó sobre Alba como un yunque. No solo se enfrentaba a la humillación pública y a la traición amorosa, sino a la ruina financiera de su dinastía familiar por haber confiado ciegamente en las palabras de amor de un estafador. La desesperación la consumía por completo, sintiendo que no había escapatoria posible de aquella trampa legal tan meticulosamente urdida.

La desesperación la consumía por completo, sintiendo que no había escapatoria posible de aquella trampa legal tan meticulosamente urdida.