La caída desde el ático reveló la traición más oscura de mi propia hermana
Anteriormente: Una noche de gala en Madrid se convierte en una pesadilla mortal cuando Claudia descubre el secreto de su hermana Sara y su esposo Marcos.
El rescate entre las sombras
Claudia sentía que sus dedos se resbalaban de la piedra húmeda de la balustrada. Abajo, el abismo de veinte pisos de altura amenazaba con devorarla. Sara se acercó lentamente, contemplando a su hermana con una sonrisa de absoluta satisfacción. Se agachó despacio y comenzó a presionar los dedos de Claudia con la punta afilada de su tacón, disfrutando cada gemido de dolor.
—La historia recordará esto como un trágico accidente doble —susurró Sara con malicia—. Dos esposos que cayeron en medio de una noche de copas.
Cuando Claudia estaba a punto de soltarse por el dolor insoportable, la puerta de metal de la terraza se abrió de golpe. Un hombre corpulento irrumpió bajo la lluvia. Era Javier, el antiguo jefe de seguridad de la familia, a quien Sara había despedido injustamente meses atrás bajo falsas acusaciones de robo. Javier nunca había dejado de investigar las actividades sospechosas de Sara.

Sin dudarlo un segundo, Javier corrió hacia ellas y embistió a Sara, apartándola de la barandilla de un solo golpe. Sara cayó pesadamente sobre el suelo resbaladizo, mientras Javier se arrojaba sobre la cornisa para sujetar las muñecas de Claudia. Con un esfuerzo sobrehumano, logró levantarla y ponerla a salvo sobre las baldosas de la terraza. Claudia, temblando de frío y de pánico, se abrazó a su salvador mientras buscaba con la mirada el borde por donde Marcos había caído.
—¡Marcos está vivo! —gritó Javier para hacerse oír sobre el estruendo de la tormenta—. Cayó en el andamio de mantenimiento del piso diecisiete. Está gravemente herido, pero los paramédicos ya están en camino. ¡Y la policía también!
Sara, al darse cuenta de que su plan perfecto se había desmoronado, intentó levantarse para huir hacia las escaleras de servicio, pero Javier ya se había interpuesto en su camino, bloqueándole cualquier salida.
”¡Y la policía también!Sara, al darse cuenta de que su plan perfecto se había desmoronado, intentó levantarse para huir hacia las escalera…