Traición · Historia

La caída desde el ático reveló la traición más oscura de mi propia hermana

La caída desde el ático reveló la traición más oscura de mi propia hermana — Parte 2
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Anteriormente: Una noche de gala en Madrid se convierte en una pesadilla mortal cuando Clara descubre el secreto que su hermana Sonia ocultaba, desatando una lucha desesperada al borde del abismo.

Sobrevivir en las sombras

La caída libre pareció durar una eternidad, pero el destino no estaba listo para reclamar sus vidas. Un andamio de mantenimiento de ventanas, suspendido apenas tres pisos más abajo, amortiguó el brutal impacto. El crujido del metal y el dolor agudo en sus cuerpos confirmaron que seguían vivos. Mateo, ignorando sus propias heridas, arrastró a Clara hacia una ventana abierta del edificio, poniéndose a salvo antes de que Sonia mirara hacia abajo.

Ocultos en un apartamento desocupado, escucharon las sirenas de la policía y las ambulancias que llegaban al lugar. Desde la ventana, vieron a Sonia bajar al vestíbulo, fingiendo un ataque de nervios ante los oficiales, asegurando que su hermana y su cuñado habían resbalado trágicamente.

La caída desde el ático reveló la traición más oscura de mi propia hermana
—Tenemos que desaparecer, Clara —susurró Mateo, conteniendo el dolor de una costilla rota—. Si sabe que estamos vivos, terminará lo que empezó. Necesitamos pruebas.

Durante las siguientes veinticuatro horas, refugiados en un motel de carretera, Clara y Mateo no descansaron. Fue entonces cuando un aliado inesperado se puso en contacto. El anciano abogado de su padre, el señor Alarcón, llamó al teléfono personal de Mateo. Les reveló un secreto crucial: el testamento real estaba a buen recaudo en un banco suizo, pero para acceder a él se requería una llave física que Sonia llevaba siempre consigo en su bolso.

Sabiendo que Sonia organizaría una lectura exprés del testamento falso esa misma tarde para consolidar su poder, Clara ideó un plan audaz. Vestidos con uniformes de mantenimiento, se infiltraron en las oficinas centrales de la Castellana. El corazón de Clara latía con fuerza mientras se acercaba a la sala de juntas, dispuesta a confrontar a su verdugo.

El corazón de Clara latía con fuerza mientras se acercaba a la sala de juntas, dispuesta a confrontar a su verdugo.