La melodía prohibida que desenterró el secreto más oscuro de una dinastía andaluza
Anteriormente: Inés aceptó el reto de cantar ante toda la plaza sin imaginar que su voz despertaría un fantasma del pasado que cambiaría el destino de su familia para siempre.
Un secreto desenterrado en el despacho
El silencio que siguió a la última nota de Inés fue sepulcral. Nadie en los tendidos se atrevía a murmurar. Jesús, aún conmocionado, se acercó a ella con paso firme y la tomó del brazo con delicadeza pero con una urgencia innegable.
—¿Quién te enseñó esa canción? —le preguntó, con una intensidad que rozaba la desesperación—. ¿De dónde la has sacado?
Antes de que Inés pudiera responder ante la multitud intrigada, Jesús la guio rápidamente fuera del tentadero, adentrándose en el imponente cortijo de la finca. Cruzaron pasillos de piedra y retratos ancestrales hasta llegar al despacho privado de Don Aurelio, el severo patriarca de la familia Montero. El anciano, al ver entrar a Inés de la mano de su hijo, se levantó de su sillón de cuero con el rostro demudado por la rabia y el temor.

—¡Jesús! ¿Qué significa este atropello? —bramó el patriarca—. ¡Saca a esta muchacha de mi vista inmediatamente!
—No, padre —replicó Jesús con una firmeza que sorprendió al viejo—. Ella acaba de cantar la melodía de Manuel. La canción que mi tío compuso antes de su fatídico accidente en el río hace veinte años. La canción que tú prohibiste mencionar en esta casa.
Inés, temblando pero decidida a limpiar la memoria de su difunta madre, dio un paso al frente. Abrió su mano y mostró un viejo relicario de plata que llevaba oculto en su vestido. Al abrirlo, reveló el retrato de un hombre joven clavado al rostro de Jesús, junto a una dedicatoria de puño y letra de Manuel para Elena, la madre de Inés.
Don Aurelio retrocedió como si hubiera visto un espectro, llevándose la mano al pecho mientras el aire se le escapaba de los pulmones. El secreto que la familia Montero había enterrado durante dos décadas estaba a punto de salir a la luz, amenazando con destruir el imperio que tanto habían protegido.
”El secreto que la familia Montero había enterrado durante dos décadas estaba a punto de salir a la luz, amenazando con destruir el imperi…