La niña hambrienta que prometió saldar su deuda regresó veinte años después convertida en millonaria
Anteriormente: Mía era solo una niña cuando el hambre la consumía en las calles de Madrid. Una bondadosa vendedora le tendió la mano sin pedir nada a cambio, marcando su destino para siempre.
La sombra de una injusticia
Margarita miró a la elegante mujer que tenía enfrente, confundida al principio. Pero al reconocer los ojos de aquella niña hambrienta en la mirada de Mía, las lágrimas brotaron de sus ojos cansados. Se fundieron en un abrazo que borraba dos décadas de dificultades. Sin embargo, la felicidad del reencuentro fue interrumpida bruscamente cuando tres hombres con trajes oscuros y expresión amenazante se acercaron al puesto.
El líder del grupo arrojó una carpeta de documentos legales sobre el mostrador de Margarita con total desprecio.

Se acabó el plazo, anciana. Si no pagas la deuda de la hipoteca hoy mismo, mañana procederemos al desahucio inmediato de tu casa y de este puesto.
Margarita se encogió de miedo, explicando entre susurros que había pedido un préstamo a una financiera usurera para pagar la cirugía de corazón de su hijo enfermo. El cobrador miró a Mía con superioridad, exigiéndole que no interfiriera en los asuntos de su empresa. Pero Mía ya no era la niña indefensa del pasado.
Con total serenidad, Mía sacó su teléfono y llamó a su abogado de confianza.
Quiero que localices la entidad que emitió la hipoteca de Margarita y compres toda su deuda de inmediato, no importa el costo. Quiero que pase a mi nombre ahora mismo.
El cobrador soltó una carcajada burlona, creyendo que se trataba de una broma. Sin embargo, segundos después, su propio teléfono móvil comenzó a sonar. Al ver la pantalla, su sonrisa desapareció por completo. Escuchó la voz de su supervisor al otro lado de la línea, quien le hablaba con pánico evidente. El rostro del cobrador se tornó pálido como el papel al mirar a Mía.
Usted... ¿usted es Mía de la Vega, la nueva accionista mayoritaria de nuestro holding financiero?
”¿usted es Mía de la Vega, la nueva accionista mayoritaria de nuestro holding financiero?