La novata que desafió a la reina de la cárcel para salvar a una inocente
Anteriormente: Elena acaba de ingresar en prisión, pero no piensa agachar la cabeza. Cuando la temible Teresa ataca a la indefensa Rut, la novata demuestra que esconde un pasado militar que cambiará las reglas del patio.
La conspiración en las sombras
La humillación de Teresa en el patio no quedaría impune. Esa misma noche, el ambiente en el pabellón de mujeres era tan denso que casi se podía cortar con un cuchillo. Rut, aún temblorosa pero inmensamente agradecida, se sentó en la litera de Elena para revelarle el oscuro secreto que la convertía en el blanco de todas las torturas. El difunto esposo de Rut había sido el contable de la red de narcotráfico de Teresa, y antes de morir, había escondido un dispositivo con las pruebas de todos los sobornos de la organización.
Teresa no buscaba simple diversión; necesitaba ese dispositivo para comprar su libertad y silenciar a sus enemigos fuera de la prisión. Elena comprendió de inmediato que la vida de Rut corría un peligro inminente y que el sistema judicial no las protegería.

Ellos controlan a los guardias, Elena. El inspector Delgado está en su nómina. Si no les doy lo que quieren, me matarán aquí dentro y dirán que fue un accidente.
Antes de que Elena pudiera trazar un plan de escape o defense, la puerta de su celda se abrió de golpe. Dos guardias corpulentos, liderados por el propio inspector Delgado, entraron con las porras en la mano. Sin dar explicaciones, arrastraron a Elena fuera de la celda, ignorando sus protestas y las súplicas de Rut. Sin embargo, en lugar de conducirla a las celdas de aislamiento, la empujaron hacia el sótano, directo a las duchas comunes donde las cámaras de seguridad convenientemente habían dejado de funcionar.
Allí, bajo la mortecina luz parpadeante, la esperaba Teresa con un destornillador afilado en la mano y una sonrisa de victoria. A su lado, dos de sus secuaces sujetaban a Rut, cuyos pies descalzos estaban atados a una tubería de agua junto a un cable eléctrico pelado que chispeaba con amenaza mortal.
”A su lado, dos de sus secuaces sujetaban a Rut, cuyos pies descalzos estaban atados a una tubería de agua junto a un cable eléctrico pela…