La reclusa que desafió a la líder del patio para salvar su vida
Anteriormente: Cuando Stella se plantó frente a la mujer que controlaba la prisión, no solo arriesgaba su vida en el patio; defendía el secreto que cambiaría su destino para siempre.
Una traición inesperada
La victoria en el patio fue agridulce. Stella sabía que la humillación pública de Beatriz no quedaría impune. Esa misma noche, el silencio del pabellón se rompió con el crujido metálico de su celda. Tres figuras se colaron en la penumbra, bloqueando la salida. Entre ellas sobresalía la silueta de Beatriz, con el rostro magullado y una cuchilla de fabricación casera brillando bajo la pálida luz de la luna.
Stella se pegó a la pared, tensando cada músculo de su cuerpo, lista para luchar por su vida. Sin embargo, Beatriz no atacó de inmediato. Se acercó despacio, disfrutando del terror de su presa, y le colocó el frío metal cerca del cuello. Pero lo que salió de su boca no fue una amenaza de muerte, sino una revelación que destruyó el mundo de Stella por completo.

¿De verdad crees que estás aquí por casualidad, niñita? Tu querido prometido, Alejandro, te vendió. Él planeó la trampa del dinero para quedarse con la herencia de tu padre.
Las palabras de Beatriz cayeron como ácido sobre el corazón de Stella. Alejandro, el hombre que le prometía amor eterno en cada visita, el que supuestamente buscaba pruebas para sacarla de allí, era el verdadero artífice de su desgracia. Beatriz le propuso un pacto desesperado: ella le entregaría los documentos que incriminaban a Alejandro, guardados por sus contactos en el exterior, a cambio de que Stella utilizara sus conocimientos para ayudar a su hermano a escapar de otra prisión.
El dilema era desgarrador. Colaborar en una fuga de alta seguridad significaba convertirse en una criminal de verdad, perdiendo cualquier opción de redención legal. Negarse significaba morir esa misma noche en la oscuridad de su celda. Stella miró fijamente los ojos de su enemiga, sintiendo el peso de un destino que la obligaba a elegir entre la supervivencia y su propia integridad moral.
”Stella miró fijamente los ojos de su enemiga, sintiendo el peso de un destino que la obligaba a elegir entre la supervivencia y su propia…