La reclusa que intentó acabar conmigo en prisión escondía el secreto de mi libertad
Anteriormente: Tras ser traicionada y enviada a prisión, Paula pensaba que lo había perdido todo. Pero un brutal enfrentamiento en el comedor desvelará que su peor enemiga guarda la clave para demostrar su inocencia.
La sombra de la traición
La victoria en el comedor no trajo la paz, sino una tormenta mucho más peligrosa. Esa misma noche, las luces de la celda de Paula se encendieron bruscamente. Dos guardias corruptos la sacaron a empujones y la guiaron por los pasillos oscuros del penal. Para su sorpresa, no la llevaron a las celdas de aislamiento, sino al despacho del subdirector. Allí, sentado cómodamente en la penumbra, se encontraba Mateo, su exnovio y el verdadero artífice de la estafa financiera que la había enviado a prisión.
Pensaste que podrías esconderte aquí dentro, Paula, pero sigo siendo el dueño de tu destino.
Mateo sonreía con frialdad mientras acariciaba un fajo de billetes destinados al soborno de los funcionarios. Con un tono cínico, le confesó que Olga trabajaba para él y que el ataque en el comedor tenía un único objetivo: acabar con su vida antes de que pudiera apelar la sentencia. Le ofreció un trato perverso: firmar un documento asumiendo toda la responsabilidad del fraude a cambio de su seguridad dentro del penal.

De regreso a su celda, la rabia consumía a Paula. Sabía que firmar equivalía a una cadena perpetua en vida. Al día siguiente, durante la hora del patio, decidió arriesgarse y se acercó a Olga, quien se encontraba apartada, con el rostro visiblemente marcado por la pelea del día anterior.
Al revelarle que Mateo planeaba traicionarla también a ella una vez cumplido el trabajo, el rostro de Olga cambió. Una chispa de odio compartido unió a las dos enemigas. Olga confesó que guardaba una copia de los libros contables de Mateo en un piso franco en Madrid. Esos documentos no solo probarían la inocencia de Paula, sino que destruirían el imperio de Mateo para siempre. Sin embargo, para conseguirlos, debían ejecutar un plan de fuga sumamente arriesgado esa misma noche.
”Sin embargo, para conseguirlos, debían ejecutar un plan de fuga sumamente arriesgado esa misma noche.