La traición tras las rejas que unió a dos enemigas para siempre
Anteriormente: Emilia pensaba que su peor enemiga en prisión era Jésica, pero una brutal agresión en el patio reveló una conspiración mucho más oscura que cambiaría sus vidas para siempre.
La verdad tras los muros
El silencio que siguió a la pelea en el patio fue sepulcral. Jésica, sin mirar atrás, agarró a Emilia del brazo y la obligó a levantarse. Las dos corrieron hacia los viejos vestuarios del pabellón B, un área húmeda y abandonada donde los guardias rara vez patrullaban a esa hora. Emilia, temblando e intentando asimilar lo que acababa de presenciar, se apoyó contra la pared de azulejos rotos.
—¿Por qué me has ayudado? —preguntó Emilia con un hilo de voz—. Todos dicen que eres peligrosa, Jésica. No entiendo nada.
Jésica se pasó una mano por la frente, apartándose el cabello húmedo por el esfuerzo. Su mirada, antes fría como el hielo, ahora reflejaba una mezcla de dolor y rabia contenida. Se acercó a Emilia y le habló en un susurro urgente, vigilando la entrada del vestuario.

—No te equivoques, Emilia. No lo hice por caridad. Lo hice porque sé perfectamente quién te quiere muerta. La enfermera Claudia no actúa sola; recibe órdenes y mucho dinero de fuera. Específicamente, de tu esposo, Manuel.
El nombre de su marido cayó como un balde de agua helada sobre Emilia. Manuel era el hombre que la había acusado falsamente de desfalco para quedarse con el control de la empresa familiar y toda su herencia. Pero pensar que quería asesinarla era una pesadilla que superaba sus peores temores.
Jésica continuó revelando los detalles del complot. Manuel había planeado que Claudia provocara un altercado físico para justificar el traslado de Emilia a la enfermería aislada, donde se le administraría una dosis letal de sedantes bajo la apariencia de un fallo cardíaco accidental. Sin embargo, la motivación de Jésica no era solo la justicia; Manuel también había sido el responsable de la ruina y posterior muerte de su propia hermana menor años atrás. La venganza las unía ahora en un pacto de sangre inesperado.
”La venganza las unía ahora en un pacto de sangre inesperado.