La verdad oculta tras las rejas que cambió mi destino para siempre
El desafío en el patio
El sol de la tarde caía sin piedad sobre el patio de la prisión de Cruz del Sur, levantando una neblina de polvo que hacía que el aire fuera casi irritable. Para Sara, una joven de veinticinco años con el cabello castaño recogido en un moño tenso, ese patio era el único lugar donde podía mantener la cordura. Vestida con ropa deportiva sencilla, se concentraba en su rutina de ejercicios, realizando fondos con una precisión casi militar en las barras paralelas de hierro oxidado.
La tranquilidad duró poco. De repente, una sombra maciza interrumpió su concentración. Begoña, una reclusa de treinta y un años conocida por su temperamento violento, se acercó con paso firme. Sin mediar palabra, lanzó un pesado balón medicinal directamente hacia el rostro de Sara, gritando con saña:

¡A ver cuántos golpes aguanta esa cara bonita!
Con reflejos felinos, Sara atrapó el balón en el último milisegundo, amortiguando el impacto antes de dejarlo caer al suelo de tierra. La tensión en el patio se disparó al instante. Una multitud de reclusas comenzó a rodearlas, formando un círculo humano sediento de distracción y violencia. Los gritos no tardaron en resonar contra los muros de hormigón:
¡Dale una paliza! ¡Vamos, Gueparda, enséñale quién manda aquí!
Begoña se lanzó al ataque con un rugido, lanzando un derechazo brutal. Pero Sara no era una presa fácil. Esquivó el golpe con un movimiento fluido de cadera, permitiendo que el puño de su oponente cortara el aire vacío. Cuando Begoña intentó abalanzarse para un agarre desesperado, Sara aprovechó la corta distancia para conectar un rodillazo seco y devastador directamente en el plexo solar de su agresora. El impacto dejó a Begoña sin aire, haciéndola colapsar de rodillas sobre la tierra mientras Sara, manteniendo una calma imperturbable, se daba la vuelta para alejarse del tumulto.
”El impacto dejó a Begoña sin aire, haciéndola colapsar de rodillas sobre la tierra mientras Sara, manteniendo una calma imperturbable, se…