Segundas oportunidades · Historia

Me enviaron a prisión por un crimen ajeno, pero no me dejaré pisotear

Me enviaron a prisión por un crimen ajeno, pero no me dejaré pisotear — Parte 2
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Anteriormente: Tras ser traicionada por su propia familia y enviada a una prisión de máxima seguridad, Sara debe enfrentarse a las reclusas más peligrosas para sobrevivir y demostrar su inocencia antes de que sea tarde.

La venganza entre las sombras

Haber humillado a Valeria en público no quedaría sin consecuencias; en un lugar como aquel, el respeto se pagaba con sangre. Esa misma noche, el eco de los cerrojos resonó con una vibración inusual. La celda de Sara, que debía permanecer cerrada a cal y canto, se abrió sigilosamente gracias a la llave de una guardia corrupta que miraba hacia otro lado a cambio de un fajo de billetes. Dos figuras corpulentas del módulo de hombres irrumpieron en la penumbra, enviados por Roxy para dar un escarmiento definitivo.

Sara se vio acorralada contra la pared de hormigón frío, sintiendo el filo de un arma improvisada rozar su cuello. Sin embargo, justo cuando el agresor se disponía a asestar el golpe definitivo, un fuerte impacto en el pasillo desvió su atención. Para sorpresa de todos, fue la propia Roxy quien entró en la celda, apartando a los hombres con una autoridad feroz que descolocó a Sara por completo.

Me enviaron a prisión por un crimen ajeno, pero no me dejaré pisotear
—Fuera de aquí. Os pagué para asustarla, no para hacer el trabajo sucio en mi propia zona —ordenó Roxy con voz gélida.

Una vez a solas, con la respiración agitada de Sara llenando el estrecho habitáculo, Roxy cerró la puerta de la celda tras de sí. No había odio en sus ojos, sino una fría determinación. Se acercó a Sara y, en lugar de atacarla, le arrojó un sobre de papel amarillento que llevaba oculto bajo su sudadera.

—Sé quién eres, Sara. Y sé que tu padre y tu hermana te tendieron una trampa para salvar su empresa de la quiebra —reveló Roxy en un susurro—. Tu familia me debe mucho dinero afuera, y tú eres la única que puede ayudarme a cobrarlo. Si colaboras conmigo para hundirlos desde aquí dentro, te garantizo que saldrás de este lugar con la cabeza alta.

La revelación cayó como una losa sobre Sara. Su propia familia no solo la había abandonado, sino que sus deudas y mentiras ahora la perseguían entre los muros de la prisión. La oferta de la mujer más peligrosa del penal era su única vía de escape, pero aceptar significaba sumergirse de lleno en un peligroso juego de traiciones.

La oferta de la mujer más peligrosa del penal era su única vía de escape, pero aceptar significaba sumergirse de lleno en un peligroso ju…