Me humilló entregándome un sobre frente a todos, pero cometió un grave error
Anteriormente: Tras años de esfuerzo construyendo un hogar y un negocio juntos, Mateo decidió echar a Sara frente a sus amigos con un frío sobre de dinero. No imaginaba el secreto que ella revelaría.
El verdadero valor de una firma
Esa misma noche, mientras empacaba mis pertenencias en el piso superior, el dolor inicial dio paso a una fría lucidez. Sabía que Mateo era ambicioso, pero no imaginaba hasta qué punto. Al buscar mis documentos personales en el escritorio compartido, encontré una carpeta que Mateo había dejado mal cerrada. Al abrirla, descubrí la verdadera magnitud de la traición.
Había un contrato de transferencia de la sociedad que gestionaba nuestro hotel rural. En el documento, mi firma aparecía falsificada de manera burda, cediendo todo mi porcentaje a Sofía, mi supuesta mejor amiga. Llevaban meses conspirando a mis espaldas para arrebatarme el negocio una vez que comenzara a dar beneficios. Querían deshacerse de mí y quedarse con la propiedad y el esfuerzo de mi trabajo.

Sin embargo, Mateo había cometido un error imperdonable debido a su soberbia. Olvidó que la hermosa propiedad no nos pertenecía, sino que estaba bajo un contrato de arrendamiento con opción a compra. El dueño de la finca era Don Alberto, un anciano viudo que me consideraba parte de su familia y que siempre había desconfiado de las intenciones de Mateo.
Llamé a Don Alberto esa misma noche. Al escuchar mi relato y enterarse de la falsificación de firmas, su indignación fue inmediata. Al día siguiente, regresé a la cocina de la cabaña. Mateo y Sofía estaban allí, riendo y brindando con champán por su aparente victoria.
—¿Qué haces aquí, Sara? Ya aceptaste el dinero, no tienes nada más que buscar en este lugar —me espetó Mateo con prepotencia al verme entrar.
Fue en ese momento cuando di un paso a un lado, permitiendo que Don Alberto y su abogado personal, el señor Vargas, entraran en la estancia. La expresión de triunfo en el rostro de Mateo y Sofía se desvaneció por completo en un segundo.
”La expresión de triunfo en el rostro de Mateo y Sofía se desvaneció por completo en un segundo.