Mi mejor amiga empujó a mi esposo al mar por celos y descubrí su terrible secreto
Una tarde perfecta en Mallorca
El sol de la tarde caía con un brillo dorado sobre las aguas cristalinas de Mallorca. A bordo del lujoso catamarán que habíamos alquilado para celebrar nuestro aniversario, todo parecía sacado de una revista de viajes. Yo me llamo Emma, y esa tarde vestía un favorecedor vestido rosa que ondeaba suavemente con la brisa marina. A mi lado estaba mi esposo, Esteban, luciendo una camisa de lino verde que resaltaba su bronceado. Todo era risas y complicidad.
En un momento de relajación, me apoyé sobre la reluciente barandilla cromada de la cubierta, disfrutando del vaivén de las olas. Esteban, con su habitual energía juguetona, se acercó por detrás. Con una sonrisa pícara, comenzó a tamborilear rápidamente sobre mi espalda con suaves golpes de broma, imitando un masaje de alta velocidad. Yo reía a carcajadas, contagiada por su alegría. Era nuestro lenguaje, nuestra forma de ser felices.

Sin embargo, la diversión se cortó en seco en una fracción de segundo. Mía, mi mejor amiga de la infancia, que hasta entonces descansaba en las tumbonas con un kimono blanco y unas elegantes gafas de aviador, saltó como una tigresa. Su rostro, habitualmente sereno, estaba desfigurado por una rabia incomprensible. Cruzó la cubierta a toda prisa, irrumpiendo en nuestra burbuja de felicidad.
¡Suéltala ahora mismo, desgraciado!
Antes de que Esteban pudiera siquiera girar la cabeza, Mía le propinó una rápida y cómica ráfaga de bofetadas que resonaron en toda la cubierta. Sin darle tiempo a reaccionar, lo agarró con fuerza del cuello de la camisa y, con un sonoro gruñido de indignación, lo empujó con violencia hacia atrás. Esteban perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre la barandilla, realizando un espectacular mortal hacia atrás antes de sumergirse en las profundas y azules aguas del Mediterráneo.
”Esteban perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre la barandilla, realizando un espectacular mortal hacia atrás antes de sumergirse en…