Segundas oportunidades · Historia

Mi ex me humilló en mi trabajo sin saber quién me protegería esa noche

Mi ex me humilló en mi trabajo sin saber quién me protegería esa noche — Parte 2
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Anteriormente: Valeria soportaba los peores maltratos de su exesposo para proteger a su familia, hasta que un violento ataque en el restaurante donde trabajaba desató una sorprendente cadena de revelaciones y venganza.

El precio de una amenaza

El hombre que acababa de entrar no era un cliente ordinario. Se trataba de Alejandro Valenzuela, uno de los empresarios más influyentes del país. Con un simple gesto de su mano, los dos corpulentos guardaespaldas que lo acompañaban avanzaron con paso firme y sometieron a Mateo contra el suelo antes de que este pudiera reaccionar. El agresor rugió de rabia, forcejeando inútilmente sobre el piso manchado de vino y sangre.

Alejandro se arrodilló con una elegancia impecable junto a Valeria. Sacó un pañuelo de seda de su bolsillo y, con extrema delicadeza, limpió la sangre de su frente. Sus ojos reflejaban una profunda compasión, pero también una determinación inquebrantable.

Mi ex me humilló en mi trabajo sin saber quién me protegería esa noche
—Tranquila, Valeria. Estás a salvo ahora. Tu padre fue mi socio y mi mejor amigo. He estado buscándote para protegerte de este miserable —le susurró Alejandro con voz firme.

Al escuchar aquellas palabras, Mateo soltó una carcajada histérica desde el suelo, con el rostro aplastado contra la alfombra por el guardaespaldas. Su mirada desborda malicia pura.

—¿Crees que has ganado, estúpida? —gritó Mateo con saña—. Si no me dejas ir y firmas esos documentos antes de la medianoche, tus hombres no podrán salvar a tu hermanita. Mis socios tienen a Sofía. Un paso en falso, y nunca la volverás a ver.

El pánico se apoderó de Valeria una vez más. El dolor de su frente desapareció, reemplazado por un frío glacial en el pecho. Miró a Alejandro con los ojos desorbitados por el terror, suplicándole en silencio. La vida de su pequeña hermana estaba en juego y el tiempo corría en su contra. Sin embargo, para sorpresa de Valeria, Alejandro no mostró ni un ápice de temor; en su lugar, sacó su teléfono móvil y realizó una llamada que sellaría el destino de todos los presentes.

Sin embargo, para sorpresa de Valeria, Alejandro no mostró ni un ápice de temor; en su lugar, sacó su teléfono móvil y realizó una llamad…