Traición · Historia

Mi salvador me defendió de mi violento exmarido, pero ocultaba una verdad devastadora

Mi salvador me defendió de mi violento exmarido, pero ocultaba una verdad devastadora — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Lucas irrumpió en la cena de gala para atacarme, Guillermo no dudó en defenderme a golpes. Pero tras la agresión, descubrí que mi protector no era el hombre que decía ser.

Secretos bajo la mesa

Lucas yacía en el suelo, limpiándose un hilo de sangre que brotaba de su labio partido. A pesar de los golpes y de la evidente derrota física, una sonrisa retorcida comenzó a dibujarse en su rostro. Se puso en pie con dificultad, apoyándose en los restos de la silla destrozada, y miró a Guillermo con un desprecio infinito.

"Muy valiente, viejo", escupió Lucas, soltando una risotada amarga. "Pero dile la verdad. Cuéntale a Claudia quién financió la caída de mi empresa familiar. Cuéntale quién nos empujó a la ruina para poder quedarse con ella".

Las palabras cayeron como una losa de cemento en el elegante reservado. Claudia, que aún temblaba en su rincón tapándose la cara, miró a Guillermo buscando una negación inmediata. Sin embargo, lo que vio en el rostro de su protector la heló por completo. La valentía de Guillermo se había evaporado, reemplazada por una palidez cadavérica y una mirada que evitaba el contacto visual a toda costa.

Mi salvador me defendió de mi violento exmarido, pero ocultaba una verdad devastadora
"No le hagas caso, Claudia. Es solo un desequilibrado que busca destruirnos", balbuceó Guillermo, aunque su voz carecía de la firmeza de antes.
"¿Ah, sí?", replicó Lucas, dando un paso hacia la salida. "Pregúntale por qué guardaba en su maletín las escrituras de nuestra antigua casa de campo mucho antes de que nos divorciáramos. Él planeó mi ruina, Claudia. Te manipuló para que vinieras corriendo a sus brazos".

Lucas abandonó el reservado, dejando tras de sí un rastro de sangre y una revelación devastadora. Claudia sintió que el suelo se abría bajo sus pies. El hombre que la había rescatado de las garras de un exmarido abusivo era, supuestamente, el arquitecto de toda su desgracia. Con lágrimas en los ojos, se enfrentó a Guillermo, exigiéndole la verdad. Fue entonces cuando Guillermo, acorralado por la culpa, caminó hacia su maletín de cuero y extrajo un sobre amarillo que guardaba el secreto definitivo.

Fue entonces cuando Guillermo, acorralado por la culpa, caminó hacia su maletín de cuero y extrajo un sobre amarillo que guardaba el secr…