Mi suegra me arrojó agua helada embarazada y descubrí su terrible traición
Anteriormente: Cuando Elena, embarazada de ocho meses, fue despertada con un balde de agua helada por su suegra, pensó que era una locura. Pero la verdad detrás de ese acto cruel era mucho más oscura.
La huida en la medianoche
El ultraje del agua helada fue solo el preludio de una pesadilla aún mayor. Esa misma noche, mientras intentaba calentar su cuerpo tiritando bajo las mantas húmedas, Elena escuchó voces provenientes del despacho de abajo. Se arrastró descalza por el frío suelo de madera y escuchó a través de la rendija de la puerta. Doña Mercedes y Alejandro planeaban obligarla a firmar una renuncia total de sus tierras antes de que el bebé naciera; si se negaba, la declararían mentalmente inestable utilizando el incidente de esa tarde como prueba de su supuesta locura.
El pánico le dio a Elena la fuerza necesaria para actuar. Esperó a que la medianoche envolviera la casa en un silencio sepulcral. Con las escrituras originales ocultas entre su ropa húmeda, escapó por la ventana de la planta baja, corriendo por el inmenso jardín bajo la lluvia fina, con una mano en su vientre dolorido. Las contracciones comenzaban a manifestarse con una intensidad alarmante.

Al llegar a la carretera desierta, un coche frenó de golpe frente a ella. Para su sorpresa, el conductor era Mateo, el hermano menor de Alejandro, quien se había distanciado de la familia años atrás debido a sus métodos corruptos. Al ver a Elena empapada y en estado de shock, Mateo la subió al vehículo de inmediato.
—No voy a permitir que te destruyan como lo hicieron con mi padre. Vámonos de aquí —juró Mateo con determinación.
Sin embargo, la huida se convirtió rápidamente en una persecución mortal. Los potentes faros del todoterreno de Alejandro aparecieron en el espejo retrovisor, persiguiéndolos de cerca por las peligrosas curvas de la carretera de montaña. Las contracciones de Elena eran ya insoportables. En un intento desesperado por sacarlos de la carretera, Alejandro embistió la parte trasera de su coche, empujándolos peligrosamente hacia el borde del precipicio en medio de la oscuridad.
”En un intento desesperado por sacarlos de la carretera, Alejandro embistió la parte trasera de su coche, empujándolos peligrosamente haci…