Un misterioso hombre defendió a mi hermana del matón del instituto revelando su identidad
Una tarde tormentosa en el instituto
El cielo sobre el instituto se había teñido de un gris plomizo, amenazando con una tormenta que no tardaría en estallar. El suelo del aparcamiento estaba completamente empapado, reflejando las luces parpadeantes de las farolas. Olivia, una joven estudiante de mirada tímida y cabello oscuro recogido en una coleta, caminaba apresuradamente hacia la salida, abrazando sus libros contra el pecho para protegerlos del frío húmedo.
Fue entonces cuando Gael, el matón más temido del campus, se cruzó en su camino. Vestido con su característica chaqueta deportiva roja con el escudo del instituto, Gael disfrutaba del poder que le otorgaba el apellido de su adinerada familia. Con una sonrisa burlona y sin mediar palabra, empujó con fuerza a Olivia, haciéndola caer de rodillas sobre el asfalto mojado. Sus apuntes y libros se esparcieron por los charcos de agua sucia ante las risas de un grupo de estudiantes que observaban la escena sin atreverse a intervenir.

Mientras Olivia, con los ojos empañados por la humillación, intentaba desesperadamente recoger sus pertenencias, una figura alta y decidida se abrió paso entre la multitud. Se trataba de Hugo, un hombre de hombros anchos, barba de varios días, que vestía una sudadera gris carbón y una gorra marrón que ocultaba parte de su rostro. Con paso firme, Hugo se interpuso entre el agresor y la joven postrada.
¿Te crees muy duro? Métete con alguien que pueda plantarte cara.
La voz de Hugo, grave y cargada de una autoridad incuestionable, cortó el aire gélido. Gael dio un paso atrás, sorprendido por la inesperada intervención. La tensión en el aparcamiento se volvió casi insoportable, mientras los presentes contenían el aliento ante el inminente enfrentamiento.
”La tensión en el aparcamiento se volvió casi insoportable, mientras los presentes contenían el aliento ante el inminente enfrentamiento.