Venganza · Historia

La prisionera que desafió a la líder descubrió una traición familiar imperdonable

La prisionera que desafió a la líder descubrió una traición familiar imperdonable — Parte 2
Imagen del vídeo original

Anteriormente: Lorena asumió la culpa por su hermana, pero en prisión descubrió que la habían vendido. Cuando la líder del patio la acorrala, Lorena decide que es hora de luchar.

La sombra de la traición exterior

El eco de la pelea en el pasillo no tardó en traer consecuencias, pero no las que Lorena esperaba. En lugar de ser enviada a la celda de aislamiento, fue conducida bajo estricta vigilancia a las salas de visitas especiales. Al cruzar el umbral de la fría habitación acristalada, su corazón dio un vuelco. Al otro lado del cristal no estaba su abogado, sino Marcos, el esposo de su hermana Elena. Vestía un traje de sastre impecable que contrastaba grotescamente con la miseria del entorno.

Marcos no mostró compasión alguna. Con una sonrisa gélida, apoyó las manos sobre la mesa y comenzó a hablar a través del intercomunicador. Cada una de sus palabras fue como un puñal directo al pecho de Lorena. Le reveló que Elena y él habían vendido todas las propiedades de la familia, incluyendo la casa donde crecieron, y que planeaban marcharse del país de manera permanente.

La prisionera que desafió a la líder descubrió una traición familiar imperdonable
—No seas ingenua, Lorena. ¿De verdad pensabas que te íbamos a esperar? —dijo Marcos con desprecio—. Elena ya no quiere saber nada de ti. Y para asegurarnos de que no intentes revocar los poderes legales, he tomado mis propias precauciones aquí dentro.

Lorena sintió que el aire desaparecía de sus pulmones al comprender la magnitud de la traición. Marcos le confesó que Begoña no había actuado por simple capricho en el pasillo; estaba a sueldo. Él enviaba transferencias mensuales a la familia de la reclusa en el exterior para que hiciera de la vida de Lorena un auténtico infierno y la obligara a firmar la renuncia total de su herencia legítima.

El documento de renuncia estaba sobre la mesa, esperando su firma bajo la amenaza implícita de que, si se negaba, Begoña se encargaría de que nunca saliera con vida de esa prisión. Lorena miró el papel, luego a su cuñado, sintiendo cómo el mundo que creía proteger se desmoronaba por completo debido a la codicia de su propia sangre.

Lorena miró el papel, luego a su cuñado, sintiendo cómo el mundo que creía proteger se desmoronaba por completo debido a la codicia de su…