Mi prometido militar regresó justo cuando mi cuidadora me tiró de la silla
Anteriormente: Cuando Olivia quedó postrada en una silla de ruedas, confió su cuidado a Samanta. No imaginaba que su cuidadora se convertiría en su peor pesadilla hasta que Cristian regresó.
La amenaza de la cuidadora
El alivio de estar en los brazos de Cristian se vio rápidamente empañado por la fría realidad de la situación. Samanta se incorporó del césped, sacudiéndose la tierra del uniforme con una expresión de pura malevolencia en el rostro. Su actitud sumisa de enfermera profesional había desaparecido por completo, reemplazada por la audacia de una extorsionadora sin escrúpulos.
—¿Crees que puedes agredirme y salirte con la tuya, soldadito? —escupió Samanta, sacando su teléfono móvil de inmediato—. Tengo marcas en el cuerpo y los vecinos han visto cómo me empujabas. Tu brillante carrera militar en el ejército español se acaba hoy mismo si no me pagas lo que exijo.
Cristian se mantuvo firme, protegiendo el cuerpo de Olivia con el suyo, pero la preocupación cruzó su mirada. Las leyes del código militar eran sumamente estrictas respecto a cualquier altercado físico con civiles, y una denuncia por agresión, respaldada por falsos testimonios, podría significar la baja deshonrosa e incluso penas de prisión.

Olivia, al ver el peligro que corría el hombre que amaba, sintió que el pánico la paralizaba. Sin embargo, la rabia acumulada durante meses de abusos silenciosos encendió una chispa de valentía en su interior. Recordó un detalle crucial: semanas atrás, mientras Samanta creía que ella dormía, la había visto usar su ordenador portátil para realizar transferencias bancarias no autorizadas desde la cuenta de ahorros que compartía con Cristian.
La cuidadora no solo la había maltratado físicamente, sino que la había estado saqueando sistemáticamente, confiando en que Olivia jamás se atrevería a denunciarla por miedo. Olivia miró a Cristian y luego a la mujer que intentaba extorsionarlos.
—No vas a llamar a nadie, Samanta —dijo Olivia con una firmeza que sorprendió incluso a su prometido—. Porque si lo haces, le mostraré a la policía los registros de las cuentas y el acceso ilegal que hiciste desde tu propio teléfono.
”Porque si lo haces, le mostraré a la policía los registros de las cuentas y el acceso ilegal que hiciste desde tu propio teléfono.