Segundas oportunidades · Historia

La reclusa que arriesgó su libertad para salvar a una joven inocente

La reclusa que arriesgó su libertad para salvar a una joven inocente — Parte 2
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Anteriormente: Cuando una joven huérfana ingresa en una prisión de máxima seguridad, se convierte en el blanco de las mafias internas, hasta que una misteriosa mujer decide arriesgarlo todo por protegerla.

El secreto que lo cambió todo

Tras pasar tres días en la celda de aislamiento como castigo por la pelea, Diana regresó al módulo común. Buscó de inmediato a Zoe, a quien encontró asustada en un rincón del patio de ejercicios. Al ver a su salvadora, la joven se deshizo en lágrimas de agradecimiento. Diana la instó a mantener la calma y le preguntó qué hacía una chica tan joven en un lugar tan implacable.

La respuesta de Zoe dejó a Diana paralizada. La muchacha le confesó que había sido acusada falsamente de un desfalco millonario en la empresa de su difunto padre. Había sido una trampa perfecta para arrebatarle su herencia legítima. Cuando Zoe pronunció el nombre de la autora intelectual del complot, su madrastra Victoria, el mundo de Diana se detuvo por completo.

La reclusa que arriesgó su libertad para salvar a una joven inocente
—¿Has dicho Victoria Soler? —preguntó Diana, con la voz temblorosa por la incredulidad—. No puede ser.

Victoria Soler era la misma empresaria corrupta que, cinco años atrás, había utilizado a Diana como chivo expiatorio para ocultar sus propios fraudes financieros, enviándola a prisión y destruyendo su carrera profesional. La coincidencia era demasiado perfecta para ser real; el destino las había unido en el mismo infierno para hacer justicia.

Sin embargo, la influencia de Victoria llegaba incluso detrás de los muros de la prisión. Esa misma noche, las luces del pabellón se apagaron de forma imprevista. El pasillo quedó sumido en una penumbra sospechosa y la puerta de la celda común se abrió con un crujido metálico. Marta, ansiosa por recuperar su honor perdido y armada con un pincho carcelario, lideraba a un grupo de reclusas pagadas desde el exterior. Venían a terminar el trabajo que Victoria les había encomendado: silenciar a Zoe para siempre. Diana se colocó delante de la joven, lista para luchar por sus vidas.

Diana se colocó delante de la joven, lista para luchar por sus vidas.