El impactante secreto detrás del ataque a mi esposa embarazada en el hospital
Anteriormente: Valeria pensaba que el día del nacimiento de su hijo sería el más feliz, pero la aparición de una mujer del pasado de su esposo convirtió el hospital en una pesadilla.
Una revelación devastadora en el pasillo del hospital
Mientras el personal de seguridad del hospital reducía a Beatriz, la mujer rubia soltó una carcajada estridente y maliciosa que heló la sangre de todos los presentes. A pesar de estar sujeta por los guardias, sus ojos fijos en Valeria destilaban un triunfo perverso. Alejandro intentaba calmar a su esposa, susurrándole palabras de aliento al oído, pero su cuerpo temblaba de una manera que Valeria jamás había sentido antes. No era solo miedo por el ataque; era el pánico de quien sabe que su mayor mentira está a punto de ser descubierta.
Beatriz, con una sonrisa despectiva, gritó con fuerza para que todo el pasillo la escuchara. Reveló que la constructora de la familia de Alejandro estaba en la quiebra absoluta y que el matrimonio de Alejandro con Valeria había sido fríamente calculado. El testamento del difunto padre de Valeria contenía una cláusula estricta: la inmensa fortuna familiar solo se liberaría una vez que ella se casara y diera a luz a su primer hijo. Beatriz afirmó que ella y Alejandro seguían siendo amantes y que habían planeado todo para quedarse con el dinero.

Pregúntale por los mensajes de anoche, Valeria. Pregúntale cómo planeábamos escapar juntos en cuanto firmaras los documentos del fideicomiso del bebé.
Valeria sintió como si el suelo bajo ella se abriera. Miró a Alejandro, buscando desesperadamente una negación rotunda, una muestra de indignación. Sin embargo, el hombre que juraba amarla no podía sostenerle la mirada. Su rostro, habitualmente seguro y altivo, estaba completamente pálido y cubierto de sudor frío. Balbuceó excusas incoherentes, acusando a Beatriz de estar desequilibrada, pero sus manos temblorosas y su incapacidad para desmentir las acusaciones confirmaron la peor de las sospechas. La enfermera ayudó a Valeria a levantarse para llevarla a la sala de partos, mientras el dolor de la traición superaba con creces al de las contracciones.
”La enfermera ayudó a Valeria a levantarse para llevarla a la sala de partos, mientras el dolor de la traición superaba con creces al de l…