Mi esposo me abandonó embarazada y su amante me atacó en el hospital
Anteriormente: Cuando Olivia ingresó de urgencia en el hospital, no esperaba que su esposo y la amante de este se presentaran para arrebatarle lo que más quería. Una traición desgarradora.
Amenazas bajo las luces fluorescentes
Nuria se levantó rápidamente, limpiándose la falda con rabia contenida. Su rostro estaba desencajado por la humillación de haber sido derribada frente al personal del hospital. Señalando con el dedo al doctor Fuentes, su voz resonó con una soberbia implacable por todo el pasillo de urgencias.
¡Le costará su carrera, viejo estúpido! Mi padre es el principal donante de esta institución y puedo hacer que acabe en la calle antes de que amanezca.
El doctor Fuentes no se amedrentó. Al contrario, dio un paso al frente, cruzando los brazos con una tranquilidad que desarmó a los agresores. Detrás de él, dos enfermeras ayudaban a Olivia a subir a una camilla para trasladarla de urgencia al quirófano.

En este hospital, mi única autoridad es la salud de mis pacientes. Y ustedes dos acaban de cometer un delito de agresión en un área restringida. Si no abandonan estas instalaciones de inmediato, el personal de seguridad y la policía nacional los sacarán por la fuerza.
Javier, interviniendo por primera vez, se colocó al lado de Nuria y miró al médico con una sonrisa gélida. Ajustándose los puños de su chaqueta gris, habló con una calma amenazante que heló la sangre de Olivia, quien lo escuchaba desde la camilla.
No se gaste en discursos, doctor. Esa mujer no tiene recursos para mantener a mi hijo. Mañana volveré con una orden judicial de custodia total y mis abogados se encargarán de que Olivia no vuelva a ver la luz del sol. Disfrute de su pequeña victoria médica, porque será la última.
Mientras se llevaban a Olivia hacia el quirófano, el doctor Fuentes la miró con profunda compasión y le susurró que no tuviera miedo, pues él guardaba un secreto sobre el imperio financiero de Javier que cambiaría el destino de todos en las próximas horas.
”Mientras se llevaban a Olivia hacia el quirófano, el doctor Fuentes la miró con profunda compasión y le susurró que no tuviera miedo, pue…