Mi mejor amiga me tendió una trampa y ahora nos enfrentamos tras las rejas
Anteriormente: Lucía fue condenada por un crimen que no cometió, traicionada por su mejor amiga Vanessa. Cuando el destino las reúne en el patio de la prisión, el enfrentamiento físico es solo el inicio de una verdad demoledora.
La conspiración al descubierto
Esa misma noche, el silencio del pabellón de celdas fue interrumpido por el sonido metálico de unos pasos. Una de las guardias de confianza de Lucía se acercó sigilosamente a los barrotes y le entregó un trozo de papel arrugado que Vanessa llevaba oculto antes de la pelea. Al desdoblar la nota bajo la débil luz de la celda, el mundo de Lucía se tambaleó. No era una provocación ordinaria; era una orden de ejecución firmada por Alejandro, el poderoso y corrupto empresario que había incriminado a Lucía tres años atrás.
La nota revelaba una verdad aterradora: Alejandro planeaba eliminar a Lucía antes de su audiencia de apelación de la próxima semana, pero también planeaba deshacerse de Vanessa para no dejar cabos sueltos. Vanessa había atacado en el patio por pura desesperación, creyendo que si cumplía la orden salvaría su propia vida.
A la mañana siguiente, Lucía fue trasladada bajo estrictas medidas de seguridad a la oficina del director del penal. Al entrar, se encontró con una escena inesperada. Vanessa estaba allí, con el rostro vendado y los ojos inyectados en sangre por el llanto, custodiada por dos agentes federales que lucían sumamente preocupados. El director arrojó un voluminoso expediente sobre el escritorio de madera y miró a Lucía con gravedad.
—Lucía, las cosas han cambiado. Hemos recibido pruebas que demuestran su inocencia, pero el peligro real está aquí adentro —advirtió el director con voz sombría.
Vanessa, temblando visiblemente, rompió a llorar y miró a Lucía con una súplica sincera en los ojos:
—Perdóname, Lucía... Alejandro me amenazó con matar a mi familia si no te eliminaba. Pero ahora sé que nos quiere muertas a las dos. Hay sicarios infiltrados como guardias en este turno, y vienen a por nosotras ahora mismo.
”Hay sicarios infiltrados como guardias en este turno, y vienen a por nosotras ahora mismo.