Segundas oportunidades · Historia

Un desconocido me salvó de la humillación pública de mi despiadado ex prometido

Un desconocido me salvó de la humillación pública de mi despiadado ex prometido — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Claudia resbaló en la calle húmeda de Madrid, su ex prometido se burló de ella sin piedad. Pero el hombre que la ayudó a levantarse cambiaría su destino para siempre.

El giro del destino

La firmeza en la voz de Lucas dejó al grupo de Jacobo en un silencio incómodo. Jacobo, intentando no perder el control frente a sus amigos, dio un paso adelante con una sonrisa forzada en el rostro. Miró a Lucas de arriba abajo, ignorando por completo a Claudia, que aún temblaba detrás de su salvador.

—No te metas en lo que no te importa, amigo. Esa chica no tiene dónde caerse muerta, solo le estamos enseñando su lugar —dijo Jacobo con una arrogancia que helaba la sangre.

Lucas no respondió con violencia física, sino con una calma gélida que resultó aún más intimidante. Tomó a Claudia del brazo con suma delicadeza y la guio lejos de aquella esquina hostil, dejándoles claro que el encuentro no quedaría en el olvido. Se dirigieron a una pequeña cafetería cercana para refugiarse del frío.

Un desconocido me salvó de la humillación pública de mi despiadado ex prometido

Mientras Claudia se calentaba las manos con una taza de café, comenzó a relatarle a Lucas la terrible verdad. Jacobo no solo la había abandonado, sino que se había apropiado de la empresa familiar de los padres de Claudia mediante engaños legales y firmas falsificadas, dejándola completamente desamparada y en la calle.

Al escuchar el nombre de la constructora y el apellido de Jacobo, los ojos de Lucas se iluminaron con una mezcla de sorpresa y fría determinación. Resultaba que Lucas era el principal inversor extranjero del megaproyecto urbanístico del que dependía la supervivencia financiera de la familia de Jacobo. Sin el capital de Lucas, la constructora quebraría en cuestión de días.

—El mundo es extremadamente pequeño, Claudia —murmuró Lucas con una media sonrisa—. Mañana por la noche se celebra la gala anual donde debo firmar el contrato definitivo con el padre de Jacobo. Y tú vas a ser mi invitada de honor.

Claudia, aunque temerosa por el lujo de ese mundo, aceptó la propuesta. Al día siguiente, vestida con un elegante traje azul oscuro que Lucas le había enviado, entró al gran salón del hotel de cinco estrellas. Del brazo de Lucas, caminó con una elegancia que atrajo todas las miradas, incluyendo la de un Jacobo que, al verla, sintió que la tierra se abría bajo sus pies.

Del brazo de Lucas, caminó con una elegancia que atrajo todas las miradas, incluyendo la de un Jacobo que, al verla, sintió que la tierra…