Un motero rescata a un joven tras reconocer el medallón de su difunta hermana
Anteriormente: Lucas estaba hambriento y fue humillado por un guardia de seguridad. Pero cuando su medallón cayó al suelo, un motero rudo descubrió un secreto familiar que cambiaría sus vidas para siempre.
El doloroso regreso del pasado
Jesús no podía dar crédito a lo que estaba viviendo. Aquel medallón de hiedra era idéntico al que su hermana Elena llevaba el día que se marchó de casa tras una amarga disputa familiar. Durante quince años, Jesús había recorrido el país buscándola sin descanso, cargando con la culpa de no haberla detenido. Ahora, el destino ponía a su hijo justo frente a él.
Sin dudarlo un segundo, Jesús plantó cara al guardia Marcial, cuya actitud arrogante se desvaneció al ver la imponente estatura del motero. Jesús tomó a Lucas bajo su protección y lo llevó a un hostal cercano para mantenerlo a salvo de la tormenta. Tras una ducha caliente y un plato de comida que el joven devoró con ansia, las verdades comenzaron a salir a la luz.

—Tu madre... Elena Torres... era mi hermana menor —confesó Jesús, mostrando su propio llavero, que tenía exactamente el mismo grabado de hiedra—. Te he estado buscando durante años, Lucas.
Lucas abrió los ojos de par en par, rompiendo a llorar mientras abrazaba a su tío. Sin embargo, la alegría del reencuentro se vio ensombrecida cuando Lucas reveló el calvario que había vivido tras la muerte de Elena, tres años atrás.
—Nos quedamos sin nada por culpa de un monstruo, tío Jesús —explicó Lucas con amargura—. Un hombre se aprovechó de la enfermedad de mamá para hacerle firmar unos papeles falsos. Nos robó la casa y todos nuestros ahorros. Nos dejó en la calle absoluta.
Jesús sintió que la rabia le quemaba el pecho cuando Lucas pronunció el nombre de aquel estafador: Marcial. El guardia de seguridad de la cafetería no era un desconocido; era el hombre que le había arrebatado todo a su hermana y ahora intentaba ahuyentar a Lucas para que nadie descubriera su crimen. Decidido a hacer justicia, Jesús comenzó a trazar un plan, pero Marcial no se iba a quedar de brazos cruzados.
”Decidido a hacer justicia, Jesús comenzó a trazar un plan, pero Marcial no se iba a quedar de brazos cruzados.