La verdad oculta tras el vestido de gala que destrozó a mi familia para siempre
Anteriormente: Emma interrumpió la fiesta más lujosa del año con un bebé en brazos. Lo que reveló esa noche sobre la respetable doña Catalina cambió la vida de todos para siempre.
El colapso de las apariencias
La acusación cayó como una bomba en el centro del salón. Los murmullos se convirtieron en un clamor de asombro y reproche. Doña Catalina dio un paso atrás, su rostro habitualmente gélido y perfecto se desfiguró por el pánico absoluto. Llevó sus manos enjoyadas a la cabeza mientras soltaba un grito histérico que heló la sangre de los presentes.
—¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡Ah! —chilló, buscando desesperadamente el apoyo de su personal de seguridad.
Tomás se quedó paralizado, con la mirada fija en el pequeño bulto que lloraba débilmente en los brazos de Emma. Un terrible presentimiento se apoderó de él al notar un destello plateado que colgaba de la manta del bebé. Se acercó lentamente, ignorando los gritos de su madre, y tomó entre sus dedos la joya. Era el sello heráldico de la familia de la Vega, una pieza única que solo poseían los miembros directos del linaje.

—Dios mío... —susurró Tomás, comprendiendo de golpe la magnitud de la tragedia.
Fue en ese instante de máxima tensión cuando el inspector de policía, que había estado esperando la señal de Emma fuera del palacete, entró en el salón acompañado por dos agentes uniformados. Los invitados se apartaron rápidamente, abriendo paso a la autoridad. El inspector se dirigió directamente hacia doña Catalina, quien intentaba inútilmente recuperar la compostura.
Emma, con la voz quebrada por el llanto pero con paso firme, explicó ante todos que el bebé no era un desconocido. Era el hijo de la hermana menor de Emma, una joven que había trabajado como doncella en la mansión y que había desaparecido semanas atrás tras revelar que el padre del niño era el difunto hermano mayor de Tomás. Catalina, temerosa de que la fortuna familiar tuviera que dividirse con un heredero ilegítimo, había arrebatado al recién nacido y ordenado su desaparición, creyendo que nadie descubriría su oscuro crimen.
”Catalina, temerosa de que la fortuna familiar tuviera que dividirse con un heredero ilegítimo, había arrebatado al recién nacido y ordena…