La caída desde el ático que reveló la traición más oscura de mi mejor amiga
La caída de los inocentes
La noche sobre Madrid se había vestido con un manto gris y húmedo, transformando la terraza del exclusivo ático en un escenario de pesadilla. Los reflejos de las luces de la Gran Vía se distorsionaban sobre el suelo mojado por la llovizna persistente. Lo que había comenzado como una elegante gala de compromiso para celebrar la unión de Claudia y Marcos, pronto se tiñó de una tensión insoportable. Entre los invitados vestidos de etiqueta, los susurros comenzaron a propagarse como la pólvora cuando Sara, vestida con un impecable pero severo traje de chaqueta blanco, confrontó directamente a la novia.
Claudia, cuyo cabello rubio peinado en un elegante bob contrastaba con la oscuridad de la tormenta, lucía un espectacular vestido de satén rosa pálido que ahora se adhería a su cuerpo por el agua. No hubo tiempo para explicaciones ni diplomacia. Sara, con los ojos inyectados en odio y una determinación fría, arremetió físicamente contra ella. Los golpes fueron brutales, rápidos y precisos. Ante la mirada atónita y paralizada de los asistentes, Sara acorraló a Claudia contra la antigua balaustrada de piedra que bordeaba el precipicio del edificio.

¡Todo lo que tienes debería haber sido mío!
gritó Sara antes de propinar el empuje final que envió a Claudia por encima del borde de piedra, suspendida en el vacío. El pánico se apoderó del lugar. Fue en ese milisegundo de horror cuando Marcos, impecable en su esmoquin negro, reaccionó con la velocidad de la desesperación. Corrió hacia el límite de la terraza y se lanzó con el cuerpo suspendido en el aire, estirando el brazo en un intento heroico por alcanzar a su prometida. Pero la maldad de Sara no conocía límites. Con una agilidad letal, se barrió sobre el suelo húmedo, golpeando con fuerza las piernas de Marcos justo cuando este perdía el contacto con el suelo. El impacto desvió su trayectoria, enviándolo a él también al abismo, mientras Sara se reincorporaba con una sonrisa gélida bajo la lluvia implacable.
”El impacto desvió su trayectoria, enviándolo a él también al abismo, mientras Sara se reincorporaba con una sonrisa gélida bajo la lluvia…