Segundas oportunidades · Historia

Defendió a una reclusa indefensa en el patio sin saber que cambiaría su destino

Defendió a una reclusa indefensa en el patio sin saber que cambiaría su destino — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Alicia intervino para salvar a Carolina de una humillación en el patio de la cárcel, no imaginaba que ese acto de valentía desenterraría un oscuro secreto del pasado.

La sombra de la sospecha

El eco de la pelea no tardó en atraer a los guardias del penal, quienes irrumpieron en el patio con porras en mano. Alicia no opuso resistencia cuando las esposas de metal frío se cerraron alrededor de sus muñecas. Mientras era arrastrada hacia el pabellón de aislamiento, pudo ver la silueta del Inspector Delgado, el jefe de seguridad, observando la escena desde la pasarela superior. Su mirada no reflejaba la autoridad habitual, sino una inquietud profunda que Alicia no pasó por alto.

Esa misma noche, las sospechas de Alicia se confirmaron. La pesada puerta de su celda de aislamiento se abrió para dar paso a Delgado, quien ordenó apagar las cámaras del pasillo. Con una sonrisa cargada de hostilidad, el oficial se acercó a la reclusa.

Defendió a una reclusa indefensa en el patio sin saber que cambiaría su destino
Te gusta jugar a ser la heroína, Alicia. Pero en este lugar, los héroes terminan bajo tierra. Si vuelves a interferir con Gertrudis o con la nueva, me encargaré personalmente de que tu condena se extienda de por vida.

Tras la partida del inspector, el silencio de la noche carcelaria se vio interrumpido por un murmullo proveniente del conducto de ventilación. Era Carolina, que había sido recluida en la celda contigua por su propia seguridad. Su voz, un hilo de desesperación, reveló una verdad que cambió por completo las reglas del juego.

Alicia, no fue un ataque al azar. Gertrudis trabaja para Delgado. Yo soy auditora financiera y tengo las pruebas que demuestran que Delgado y sus socios externos desviaron millones de euros, el mismo fraude por el cual te culparon a ti y te enviaron a prisión. Entré aquí bajo una identidad falsa para encontrarte y darte las pruebas, pero Delgado se ha enterado. Mañana por la mañana planean trasladarme a un centro psiquiátrico de alta seguridad. Si cruzo esa puerta, nunca saldré viva.

Alicia sintió que el corazón le daba un vuelco. La clave para su libertad y la salvación de Carolina estaba a solo unos metros de distancia, pero el tiempo corría en su contra.

La clave para su libertad y la salvación de Carolina estaba a solo unos metros de distancia, pero el tiempo corría en su contra.