El tatuaje de mi pasado que desató el caos con unos peligrosos moteros
Anteriormente: Un viaje por carretera se convierte en una pesadilla cuando Claudia revela sin querer un misterioso tatuaje en un área de servicio de España, desatando secretos familiares enterrados.
Secretos en el asfalto
Claudia corrió hacia la salida trasera del bar, empujada por la mano firme de Kane. El aire exterior, impregnado de olor a asfalto caliente y gasolina, la recibió de golpe. Se ocultaron detrás de una fila de imponentes motocicletas personalizadas, lejos de las miradas de los curiosos del local.
¿Quién eres? ¿Y por qué me has llamado Elia? ¡Ese no es mi nombre!
preguntó Claudia con la voz rota por el pánico, tratando de soltarse del agarre del motero con todas sus fuerzas.

Kane la miró con una mezcla de asombro y una profunda tristeza que ablandó sus rudas facciones por un instante. Señaló el tatuaje de la calavera alada en el brazo de la joven con mano temblorosa.
Esa marca no es un simple dibujo, muchacha. Es el emblema de nuestra hermandad, los Alados. Y solo la fundadora de nuestro club llevaba ese diseño exacto. Tu madre se llamaba Elia. Era nuestra líder espiritual, la mujer que nos unió a todos antes de ser traicionada y asesinada hace diecisiete años.
Las palabras cayeron sobre Claudia como un balde de agua fría. Toda su vida en hogares de acogida, la ausencia de respuestas, las preguntas sin contestar... todo parecía cobrar un sentido oscuro y peligroso en ese preciso instante en medio de la nada.
Pensábamos que su hija también había perecido en el incendio provocado aquella noche
continuó Kane, con los puños apretados de pura rabia.
Pero estás viva. Llevas su sangre y su marca. Eres la legítima heredera de todo lo que nos pertenece.
Antes de que Claudia pudiera asimilar la verdad sobre su origen, el estruendo de varios motores rompió la paz del desierto. Tres furgonetas negras entraron a gran velocidad en el aparcamiento, derrapando y bloqueando cualquier posible ruta de escape. De los vehículos descendieron varios hombres armados, liderados por un sujeto de mirada fría y una cicatriz que le cruzaba la mejilla izquierda. Era el hermano de Kane, el hombre que había planeado la caída de Elia años atrás, y ahora venía a reclamar el control absoluto.
”Era el hermano de Kane, el hombre que había planeado la caída de Elia años atrás, y ahora venía a reclamar el control absoluto.