Traición · Historia

Fui a prisión para proteger a mi hermana, pero allí descubrí la peor traición.

Fui a prisión para proteger a mi hermana, pero allí descubrí la peor traición. — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Juana ingresó en la prisión de Cruz del Sur, solo tenía una misión: proteger a su hermana Sara. Pero las sombras de la cárcel escondían una traición que jamás imaginó.

Una traición desde el exterior

La espectacular victoria de Juana en el patio no tardó en desvanecerse bajo el peso de una realidad mucho más oscura. Mientras las reclusas se dispersaban ante la llegada tardía de los guardias, Carla se levantó del suelo con una sonrisa fría que desconcertó a Juana. No había miedo en sus ojos, sino la certeza de quien tiene el control absoluto de la situación.

Esa misma noche, durante la hora de la cena, Carla se deslizó sigilosamente en la fila del comedor y se colocó justo detrás de Juana. Con una voz apenas audible pero cargada de veneno, le entregó una revelación que cambió el rumbo de su existencia. El hombre detrás de todos sus tormentos en prisión no era otro que Mateo, el exesposo de Juana y padre de su pequeña hija, Sofía.

Fui a prisión para proteger a mi hermana, pero allí descubrí la peor traición.
«¿De verdad creías que estabas aquí por mala suerte, Juana?», murmuró Carla con malicia. «Mateo pagó para que te encerraran, y ahora nos paga a nosotras para asegurarnos de que nunca salgas viva. Pero eso no es todo. Mira esto».

Bajo la mesa, Carla le mostró rápidamente la pantalla de un teléfono móvil prohibido. En la pantalla, Juana pudo ver una fotografía reciente de su hija Sofía saliendo del colegio, con un hombre desconocido vigilándola de cerca desde un automóvil negro. El mensaje implícito era devastador: la vida de su hija pendía de un hilo.

«Mañana habrá una revancha en el patio», sentenció Carla. «Si te defiendes o si tocas a Begoña, tu hija sufrirá un trágico accidente en la calle. Tú decides si quieres ser una heroína o una madre».

Juana regresó a su celda con el corazón destrozado. Al ver a su hermana Sara durmiendo plácidamente, se dio cuenta de que la red de traición de Mateo era perfecta. Si luchaba por su vida, sacrificaba a su hija; si se dejaba destruir, dejaría a su hermana desprotegida en aquel infierno.

Si luchaba por su vida, sacrificaba a su hija; si se dejaba destruir, dejaría a su hermana desprotegida en aquel infierno.