Mi ex me atacó en el hospital sin saber quién era la capitana que me protegía
Anteriormente: Tras sobrevivir a un grave accidente provocado por su ex, Sara despierta en el hospital bajo protección policial. Lo que no esperaba era que el violento regreso de Marcos desataría una verdad oculta durante décadas.
Un secreto del pasado bajo fuego
Cuando los gritos de Marcos se desvanecieron por el pasillo, el silencio volvió a inundar la habitación, pero era un silencio denso, cargado de una tensión insoportable. La capitana Martínez se apresuró a asegurar el pestillo de la puerta y regresó de inmediato al lado de Sara. Sus manos, que hacía un instante habían derribado a un hombre violento, temblaban ligeramente mientras acariciaba el rostro de la joven.
—No llores, mi niña. Ya no estás sola. No voy a permitir que te ponga un dedo encima... nunca más —murmuró Irene con la voz quebrada por una emoción profunda.

Sara la miró fijamente a través de las lágrimas. El uso de aquellas palabras íntimas despertó en ella una extraña resonancia. Ella había crecido en un hogar de acogida, creyendo que sus padres biológicos habían fallecido en un trágico accidente cuando era un bebé.
¿Por qué me cuida de esta manera, capitana? Esto va más allá de su deber —preguntó Sara, con el corazón latiendo desbocado.
Irene se quitó lentamente los guantes blancos de oficial. En su mano derecha revelaba una cicatriz en forma de media luna, idéntica a la que Sara tenía en su muñeca.
—Porque soy tu madre, Sara. Tuve que darte en adopción bajo una identidad falsa para protegerte de tu padre biológico, un hombre extremadamente peligroso que juró destruirnos. Entré en la policía para vigilarte desde la distancia, rezando para que nunca tuvieras que descubrir la verdad.
La revelación dejó a Sara sin respiración. Pero antes de que pudiera procesar la magnitud del secreto, la radio de la capitana comenzó a emitir una estática ensordecedora. La voz del oficial del GEO sonó urgente y aterrorizada.
¡Capitana Martínez, código rojo! El furgón de traslado ha sido emboscado en el aparcamiento subterráneo. Marcos ha escapado y cuenta con el apoyo de un grupo armado. Están subiendo por las escaleras de servicio hacia su planta. ¡Evacúen ya!
Las luces del pasillo comenzaron a parpadear en rojo mientras la alarma de emergencias del hospital empezaba a aullar, sumiendo el lugar en un caos inminente.
”¡Evacúen ya!Las luces del pasillo comenzaron a parpadear en rojo mientras la alarma de emergencias del hospital empezaba a aullar, sumien…