Una injusticia tras las rejas desata una venganza que nadie vio venir
Anteriormente: En el hostil patio de la prision, un empujon deliberado desata una guerra sin cuartel entre Junia y Beatriz. Pero detras de la violencia fisica se esconde un secreto familiar devastador.
La extorsion en la sombra
El confinamiento en la celda de castigo no apago el fuego que se habia encendido en el pecho de Junia. Al amanecer, dos guardias la escoltaron por los frios pasillos hasta la oficina del director del penal. Esperando encontrar una severa sancion, Junia se quedo paralizada al cruzar el umbral. Sentada frente al escritorio, vistiendo un elegante traje que desentonaba con la miseria del lugar, estaba su hermana menor, Clara.
La visita no era un acto de piedad filial. El director se retiro discretamente, dejandolas solas bajo la luz mortecina de la oficina. Clara miro los moretones en el rostro de su hermana con una mezcla de repugnancia y frialdad calculadora.

—Veo que tu estancia aqui no te ha ensenado a mantener la cabeza baja, Junia —dijo Clara, deslizando un documento oficial sobre la mesa de madera—. Necesito que firmes esto. Es la renuncia incondicional a tu parte de la herencia de nuestra madre.
Junia sintio una punzada de dolor en el corazon. Habia asumido la culpa de un accidente de trafico provocado por Clara para salvar su futuro, y ahora su propia hermana pretendia despojarla de lo unico que le quedaba.
—¿Y si me niego? —pregunto Junia, manteniendo la voz firme a pesar del temblor en sus manos.
—Beatriz trabaja para mi, querida hermana. Si no firmas, ella se asegurara de que no sobrevivas para ver tu fecha de liberacion. Es un trato sencillo: tu dinero o tu vida.
La revelacion cayo como un balde de agua fria. Beatriz no la habia atacado por azar; era el brazo ejecutor de la traicion de su propia sangre. Clara sonrio, segura de su victoria, mientras sostenia el boligrafo frente a Junia. El silencio en la sala se volvio sepulcral, cargado con el peso de una decision que cambiaria sus vidas para siempre.
”El silencio en la sala se volvio sepulcral, cargado con el peso de una decision que cambiaria sus vidas para siempre.