Traición · Historia

Defendí a una reclusa de una agresión brutal y descubrí una traición devastadora

Defendí a una reclusa de una agresión brutal y descubrí una traición devastadora — Parte 2
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Anteriormente: Cuando Maya intervino para salvar a una compañera de celda de la furia de Clara en el patio de la prisión, no imaginaba que ese acto de compasión desenterraría un oscuro secreto familiar.

La oficina de las sombras

El castigo por alterar el orden en el penal no se hizo esperar. Maya fue trasladada de inmediato a las celdas de aislamiento, un espacio minúsculo donde la oscuridad solo era interrumpida por la rendija de la pesada puerta de hierro. Sin embargo, a la mañana siguiente, las reglas del juego cambiaron de forma inesperada. Dos guardias armados la escoltaron no hacia el patio de castigo, sino directamente a la oficina principal del director del centro penitenciario.

Al entrar, el panorama que encontró la dejó sin aliento. Sentada frente al escritorio de madera maciza, con las muñecas rodeadas por pesadas esposas metálicas, estaba Clara. Pero lo que realmente paralizó a Maya fue la presencia de un tercer individuo. De pie junto a la ventana, vistiendo un traje gris de corte impecable que contrastaba con la miseria del lugar, se encontraba el abogado de su exesposo, el influyente y corrupto licenciado Robles.

Vaya, Maya. Siempre tan noble y siempre tan propensa a meterte en problemas que no te conciernen

La voz de Robles era un susurro cargado de veneno que trajo de vuelta todos los dolorosos recuerdos del juicio manipulado que la había enviado a prisión. Maya apretó los puños, sintiendo cómo la ira reemplazaba al miedo.

¿Qué hace usted aquí? Mi caso está cerrado. Usted ya logró destruirme

Robles soltó una risa seca, mientras Clara mantenía la vista fija en el suelo, con el cuerpo temblando visiblemente. Fue en ese momento cuando el abogado se acercó a Maya y dejó caer un fajo de documentos confidenciales sobre la mesa. Eran registros de transferencias bancarias a una cuenta en el extranjero a nombre de la hermana de Clara.

La verdad cayó sobre Maya como un balde de agua helada. Clara no la había atacado por casualidad; había sido contratada por su exesposo desde el exterior para hacer de su vida un infierno dentro de la cárcel y asegurarse de que nunca saliera con vida para apelar su caso.

Clara no la había atacado por casualidad; había sido contratada por su exesposo desde el exterior para hacer de su vida un infierno dentr…