Traición · Ficción breve

El empujón en el yate que reveló la peor traición de mi esposo

El empujón en el yate que reveló la peor traición de mi esposo — Parte 1
Imagen del vídeo original

Una traición bajo el sol de Ibiza

El mar Mediterráneo se extendía ante nosotras como un lienzo de color azul turquesa inmaculado. Desde la cubierta del lujoso yate que mi esposo, Marcos, había alquilado para celebrar nuestro aniversario, todo parecía un sueño de ensueño. Yo vestía un delicado vestido blanco de tirantes, sintiendo la brisa cálida de la costa de Ibiza acariciar mi piel. A mi lado, mi mejor amiga Sara, luciendo un caftán estampado lleno de vida, reía mientras contemplaba el horizonte. Nada en aquel idílico escenario sugería la pesadilla que estaba a punto de desatarse.

Marcos se había mostrado extrañamente tenso durante toda la mañana, pero decidí atribuirlo al estrés del trabajo. Me apoyé en la barandilla de madera de la cubierta para relajarme, dándole la espalda. Fue el peor error de mi vida. Sin previo aviso, escuché unos pasos decididos y rápidos. Antes de que pudiera reaccionar, sentí una ráfaga de golpes brutales en mi espalda y rostro. Eran los puños de Marcos, cargados de una violencia inusitada que me dejó sin aire y me hizo perder el equilibrio de inmediato.

El empujón en el yate que reveló la peor traición de mi esposo
—¡Despídete de todo, Claudia! —gritó Marcos con una frialdad que me heló el alma mientras me empujaba al vacío.

Caí de espaldas al agua, hundiéndome en la fría profundidad del océano. Mientras luchaba desesperadamente por salir a flote, vi desde el agua cómo Marcos alzaba los brazos celebrando su cobarde acto. Sin embargo, su celebración duró apenas unos segundos. Sara, testigo horrorizada de la escena, no dudó un instante. Con la velocidad de un rayo, se abalanzó sobre él, asestándole varios puñetazos certeros que lo dejaron aturdido. Con una fuerza descomunal nacida de la pura rabia, Sara lo agarró por el cuello de su polo azul y lo arrojó sin contemplaciones por encima de la barandilla. El grito de pánico de Marcos se cortó al impactar contra el mar.

El grito de pánico de Marcos se cortó al impactar contra el mar.