Mi ex intentó destruir mi negocio familiar, pero mis aliados cobraron la deuda
Anteriormente: Cuando el exmarido de Lucía intentó arrebatarle el restaurante de su padre, ella no acudió a la policía. Fue a buscar a Martín y su banda para saldar una vieja cuenta pendiente.
La última jugada
El abogado de Hugo examinó rápidamente los documentos del archivador y, con un leve temblor en las manos, miró a su cliente y negó con la cabeza. El caso estaba perdido. Los inversores, al darse cuenta de que habían sido engañados y que se enfrentaban a un escándalo financiero de proporciones monumentales, recogieron sus carpetas y abandonaron la sala a toda prisa, dejando a Hugo completamente solo ante su destino.
Hugo cayó de rodillas sobre la alfombra, con la mirada perdida y las manos temblorosas. Miró a Lucía, suplicando con los ojos una compasión que él nunca había tenido con ella ni con su hermano.

—Por favor, Lucía... Fuimos un matrimonio. Podemos llegar a un acuerdo. Te daré el restaurante, te daré todo lo que quieras, pero no me entregues a las autoridades —sollozó Hugo, humillado.
Lucía se acercó a él, lo miró desde arriba con una mezcla de lástima y desprecio, y colocó sobre la mesa el documento de renuncia absoluta sobre "El Cruce" y los papeles de un divorcio de mutuo acuerdo sin compensaciones.
—Firma esto ahora mismo —sentenció Lucía—. Y luego, te sugiero que empaques tus cosas y te vayas muy lejos de Aragón. Si vuelvo a ver tu cara cerca de mi hermano o de mi restaurante, Martín y sus muchachos te entregarán personalmente a la fiscalía.
Hugo firmó con la mano temblorosa, entregando así el control total del legado familiar a quien siempre debió tenerlo. Aquella misma noche, las luces de "El Cruce" volvieron a encenderse con más fuerza que nunca. Leo cocinaba alegremente tras la barra, mientras Martín y los suyos celebraban la victoria con jarras de cerveza fría.
Al final, Lucía comprendió que la verdadera familia no siempre comparte la misma sangre, sino aquellos que están dispuestos a luchar a tu lado cuando todo parece perdido.


