Me encerraron por un crimen que no cometí y ahora debo defenderme para sobrevivir
Anteriormente: Tras ser condenada injustamente, Sara llega a una prisión de máxima seguridad donde las reglas las imponen las reclusas más peligrosas. Para sobrevivir, tendrá que demostrar de qué está hecha realmente.
La conspiración en las sombras
La victoria de Sara en el patio no pasó desapercibida, pero en una prisión de máxima seguridad, el respeto se paga con sangre. Esa misma noche, el ambiente en la galería de celdas era inusualmente tenso. Sara permanecía despierta en su litera, con los ojos fijos en el techo, sabiendo que la humillación de Valeria no quedaría sin respuesta.
Alrededor de las dos de la madrugada, un sonido metálico rompió el silencio del pasillo. El cerrojo de su celda se deslizó suavemente. No era una ronda de las guardias; el movimiento era demasiado sigiloso. La puerta se abrió y tres figuras se deslizaron en el interior de la pequeña celda. Entre ellas, la silueta de Roxy era inconfundible.

—Pensaste que eras especial por saber pelear, ¿verdad? —susurró Roxy, sosteniendo un objeto metálico afilado en su mano derecha—. Aquí dentro, las reglas las pongo yo. Y tú vas a aprender a respetarlas.
Antes de que Sara pudiera reaccionar, las dos acompañantes de Roxy se abalanzaron sobre ella, inmovilizándole los brazos contra la litera. Sara luchó con todas sus fuerzas, pero el espacio era demasiado reducido y la fuerza conjunta de sus atacantes la superaba. Roxy se acercó lentamente, disfrutando del momento de terror de su víctima.
La situación parecía desesperada. Sin embargo, Sara descubrió un detalle crucial en la muñeca de una de las atacantes: llevaba un reloj digital que solo se permitía al personal de seguridad de la prisión. Una de las guardias estaba compinchada con Roxy para acabar con ella. La traición venía desde dentro de la propia institución, lo que significaba que apelar a las autoridades de la cárcel no serviría de nada. Tenía que salvarse por sus propios medios.
”Tenía que salvarse por sus propios medios.