Traición · Ficción breve

Mi esposo me traicionó en pleno parto y el doctor arriesgó todo por defenderme

Mi esposo me traicionó en pleno parto y el doctor arriesgó todo por defenderme — Parte 3
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Anteriormente: Cuando Elena llegó al hospital a dar a luz, no esperaba que su esposo apareciera con su amante para arrebatarle a su bebé. Solo un valiente doctor pudo detener la locura en el pasillo.

La mención del comisario general hizo que la seguridad de Mateo se tambaleara por un instante, pero Valeria, desesperada, instó a su amante a arrebatarle el teléfono al doctor. Sin embargo, antes de que Mateo pudiera dar un paso, la puerta de la sala se abrió de golpe y entraron tres agentes de la Policía Nacional, acompañados por el director ejecutivo del hospital.

El verdadero poder de la justicia

—¿Qué significa esto? —bramó Mateo, intentando imponer su estatus—. ¡Soy Mateo de la Vega! ¡Mi padre es el principal benefactor de este centro!

Mi esposo me traicionó en pleno parto y el doctor arriesgó todo por defenderme

El director ejecutivo del hospital dio un paso al frente, mirando a Mateo con lástima. —Señor de la Vega, lamento informarle que su padre vendió su participación hace tres meses. El nuevo accionista mayoritario y presidente del consejo de administración del grupo hospitalario es el hombre al que acaba de amenazar: el doctor Ramón Alarcón. Él no solo es un eminente obstetra, sino el dueño de este lugar.

El rostro de Mateo se tornó pálido, mientras Valeria retrocedía horrorizada. El doctor Alarcón entregó a los agentes los documentos falsificados que Mateo había dejado sobre la camilla, junto con la grabación de audio que había realizado discretamente desde su teléfono durante toda la confrontación.

Llévenselos —ordenó el doctor Alarcón con autoridad—. Intentar extorsionar a una madre en pleno proceso de parto dentro de mis instalaciones es un delito que pagarás muy caro, Mateo.

Mientras la policía esposaba a la pareja y se los llevaba en medio de los gritos histéricos de Valeria, el ambiente en la sala se llenó de una paz largamente esperada. Pocos minutos después, con la ayuda experta y cariñosa del doctor Alarcón, Elena dio a luz a una hermosa y saludable niña a la que llamó Sofía.

Sosteniendo a su hija en brazos, Elena supo que el camino por delante no sería fácil, pero que la verdad y la justicia siempre encuentran una mano valiente dispuesta a defenderlas de la oscuridad.

Fin